Una ingesta energética alta por la noche empeora la calidad de dieta

Las personas que toman la mayor parte de su ingesta energética diaria por la noche (a partir de las seis de la tarde) consumen más calorías y tienen una peor puntuación en la calidad de su dieta, según un estudio británico.
Escrito por: Eva Salabert

01/09/2020

Mujer joven cenando multitud de alimentos grasos

Comer la mayor parte de los alimentos de la dieta diaria por la tarde o por la noche (a partir de las seis de la tarde) ha sido asociado con una mayor ingesta de calorías y una peor calidad de la dieta en un nuevo estudio en el que han participado 1.177 adultos del Reino Unido, y que se acaba de presentar en la Conferencia Europea e Internacional sobre Obesidad (ECOICO 2020).

Ya se había relacionado la alteración en el horario de las comidas con mayores probabilidades de tener una peor dieta o de desarrollar enfermedades como obesidad o diabetes, y en las últimas décadas la ciencia se ha interesado por conocer cómo influye el momento de la ingesta de alimentos en el metabolismo y otros procesos fisiológicos. Y es que la sensación de hambre está condicionada por patrones que siguen un ritmo diario y suele ser más intensa al final del día, lo que influiría sobre el tipo de alimentos que decidimos comer y la cantidad que ingerimos.

Los individuos incluidos en el grupo más bajo de la IE nocturna eran los que consumían menos calorías en total durante el día

El objetivo de la nueva investigación era descubrir si existía una asociación entre la ingesta energética (IE) durante la noche con la IE total y la calidad de la dieta. Para ello, los investigadores seleccionaron a 1.177 adultos de entre 19 y 64 años de edad de la Encuesta Nacional de Dieta y Nutrición del Reino Unido –en la que se recoge información sobre el consumo de alimentos, la ingesta de nutrientes y el estado nutricional de la población adulta de este país–, empleando datos registrados entre los años 2012 y 2017.

Mayor consumo de calorías por la tarde / noche

Los participantes fueron agrupados en cuatro grupos iguales del 25% basándose en la proporción de su IE diaria consumida después de las seis de la tarde, desde el inferior, con menos del 31,4%, hasta el más elevado, cuyo consumo en horario vespertino representaba más del 48,6% de su IE. Para evaluar la calidad de la dieta se tuvo en cuenta la puntuación de los diarios de alimentos que llevaban los participantes utilizando el Índice de alimentos ricos en nutrientes, que clasifica los alimentos según la proporción de nutrientes importantes que contienen en relación con su contenido energético.

En todo el grupo de muestra comer a última hora del día proporcionó un promedio de casi el 40% –el 39,8%– de la IE diaria, y se encontró una significativa variación en la IE total en los cuatro grupos, siendo los individuos incluidos en el grupo más bajo de la IE nocturna los que consumían menos calorías en total durante el día en comparación con los de los otros tres grupos.

Horario de la ingesta energética y calidad de la dieta

La calidad de la dieta también difirió entre los grupos, y los individuos que consumieron la mayor proporción de su IE al anochecer tuvieron una puntuación significativamente peor en el Índice de alimentos ricos en nutrientes que los del resto de los grupos de muestra.

"El momento de la ingesta energética puede ser un comportamiento modificable importante a considerar en futuras intervenciones nutricionales”

Los autores del trabajo han explicado que sus resultados sugieren que consumir una menor proporción de la EI por la noche puede asociarse con una menor ingesta diaria de energía, mientras que consumir una mayor proporción de la IE por la noche puede estar relacionado con una menor puntuación de calidad de la dieta.

Y concluyen que “el momento de la ingesta energética puede ser un comportamiento modificable importante a considerar en futuras intervenciones nutricionales”. Y señalan que es necesario realizar un análisis más detallado para comprobar si la distribución de la ingesta energética o los tipos de alimentos que se consumen por la noche están asociados con medidas de composición corporal y de salud cardiometabólica.

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