Un componente del aceite de palma aumenta el riesgo de metástasis

Una dieta rica en aceite de palma puede acelerar la progresión del cáncer y el desarrollo de metástasis, incluso si se consume en una etapa muy temprana de la enfermedad cuando el tumor primario ni siquiera se ha detectado.
Escrito por: Eva Salabert

11/11/2021

Aceite de palma favorece metástasis

La expansión de un tumor canceroso a otras zonas del organismo, lo que se conoce como metástasis, es la causa del 90% de las muertes por cáncer. Una nueva investigación realizada por científicos españoles del IRB Barcelona ha identificado un mecanismo por el cual las células cancerosas se vuelven más agresivas y favorecen la propagación del tumor original. En concreto, han comprobado que cuando las células tumorales se exponen a una dieta rica en ácido palmítico –un componente del polémico aceite de palma– desarrollan una especie de memoria celular que aumenta su capacidad metastásica.

Los investigadores, liderados por el investigador ICREA Dr. Salvador Aznar-Benita, encontraron que la exposición de las células tumorales al ácido palmítico provocaba cambios en las células que hacían que estas mantuvieran una mayor capacidad para hacer metástasis incluso meses después de dicha exposición. “En 2017 publicamos un estudio señalando que el ácido palmítico se correlaciona con un mayor riesgo de metástasis, pero no conocíamos el mecanismo. En este trabajo detallamos el proceso, desvelamos que existe un factor de “memoria” de la capacidad metastática y señalamos una vía terapéutica para revertirlo. Es esperanzador”, ha explicado el Dr. Aznar-Benitah.

Relación entre dieta rica en aceite de palma y cáncer

Para realizar el estudio, que se ha publicado en la revista Nature y ha sido financiado en parte por la organización benéfica británica Worldwide Cancer Research, un grupo de ratones a los que se habían implantado células de tumores orales y melanomas procedentes de pacientes fueron alimentados con una dieta rica en ácido palmítico. Se comprobó así que la capacidad de las células tumorales para generar metástasis aumentaba, incluso cuando este tipo de dieta se administraba a los animales durante un breve periodo de tiempo. Esto ocurre debido a que las modificaciones generadas por este ácido graso sobre el genoma de las células metastásicas (que se conocen como modificaciones epigenéticas) son permanentes y mantienen de forma estable las propiedades más “agresivas”.

Los resultados del trabajo muestran que una dieta rica en aceite de palma ayuda a la progresión del cáncer, incluso si se consume en una etapa muy temprana de la enfermedad en la que el tumor primario ni siquiera se haya detectado todavía. Las células tumorales adquieren su capacidad expansiva e invasora debido a la ingesta de ácido palmítico (predominante en el aceite de palma), pero esto no sucede con el ácido oleico (muy abundante en el aceite de oliva) ni con el ácido linoleico (característico de la linaza). Los hallazgos indican que la agresividad no tiene que ver únicamente con el metabolismo de las grasas, sino que también influyen las modificaciones epigenéticas que se producen en las células tumorales cuando se exponen al ácido palmítico.

Terapias dirigidas a evitar las metástasis

Para desencadenar una metástasis primero la célula tumoral tiene que desprenderse del tumor original y penetrar en los vasos sanguíneos o linfáticos para llegar a otro órgano y desarrollarse en él. Lo que han descubierto los autores del trabajo es que una dieta rica en ácido palmítico permite que las células tumorales creen una red neuronal alrededor del tumor y que la utilicen para crecer y expandirse.

Las células tumorales adquieren su capacidad expansiva e invasora debido a la ingesta de ácido palmítico, pero esto no sucede con el ácido oleico ni con el ácido linoleico

Las llamadas células Schwann rodean y protegen a las neuronas y constituyen un factor clave para que se forme esta red neuronal y en la investigación se ha comprobado que si se bloquea a las células Schwann se inhibe la formación de esta red nerviosa, y no se produce la metástasis.

“Este descubrimiento abre nuevos caminos para la investigación y el desarrollo de terapias dirigidas a evitar específicamente la metástasis del cáncer que es, casi siempre, donde reside la mortalidad”, concluye la Dra. Gloria Pascual, investigadora asociada del laboratorio de Células Madre y Cáncer del IRB Barcelona y co-primera autora del artículo junto a la Dra. Diana Domínguez.

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