El estrés antes de concebir aumenta la probabilidad de tener una niña

Tener estrés antes y durante el momento de quedarse embarazada aumenta al doble las probabilidades de gestar una niña en vez de un niño, pues el cortisol altera las hormonas sexuales durante la concepción.
Escrito por: Natalia Castejón

26/02/2021

Pareja estresada

Las mujeres que tienen estrés antes y durante el momento de quedarse embarazada presentan casi el doble de probabilidades de dar a luz a una niña que a un niño. Este ha sido el resultado principal de un estudio llevado a cabo por miembros de la Universidad de Granada (UGR) tras analizar a 108 mujeres desde antes de la gestación hasta el parto.

En la investigación, en la que ha participado el Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), el departamento de Farmacología de la Facultad de Farmacia y la Facultad de Psicología, se ha analizado los niveles de estrés de las embarazadas antes y durante el embarazo. Esto se ha medido gracias a los niveles de cortisol en el pelo entre la semana 8 a 10 de embarazo, una hormona esteroidea segregada por el organismo como respuesta al estrés.

Los espermatozoides portadores del cromosoma X (femenino) atraviesan mejor el moco cervical en circunstancias adversas, como por ejemplo situaciones de estrés

“Los resultados encontrados fueron sorprendentes, ya que mostraban que las mujeres que dieron a luz niñas mostraban en las semanas previas, durante y posteriores al momento de la concepción mayores concentraciones de cortisol en pelo que las que tuvieron niños” ha explicado María Isabel Peralta Ramírez, una de las investigadoras del estudio publicado en el Journal of Developmental Origins of Health and Disease.

El cortisol altera las hormonas sexuales en la concepción

Según explican los autores, esto podría deberse a una activación del eje del estrés, llamado eje hipotalámico hipofisiario adrenal, que supone un aumento en la secreción de cortisol que desencadena cambios en las concentraciones de hormonas sexuales en el momento de la gestación. No obstante, los mecanismos subyacentes a esta modificación están claros, por un lado hay evidencia de que la testosterona podría influir en el sexo del bebé, pues a mayores niveles de estrés prenatal mayores niveles de testosterona femenina.

También existen evidencias de que los espermatozoides que portan el cromosoma X –que al unirse al óvulo determina el sexo femenino del feto– atraviesan mejor el moco cervical en circunstancias adversas, entonces cuando se producen alteraciones hormonales debidas al estrés, este tipo de espermatozoides tienden a tener más éxito en su llegada al óvulo, en comparación con los que llevan el cromosoma Y (sexo masculino).

“Existen otras posibles hipótesis que tratan de explicar este fenómeno. Entre ellas destaca la teoría según la cual se producen mas abortos selectivos masculinos durante las primeras semanas de gestación ante situaciones de estrés severas, aunque dado el diseño de estos estudios recomiendan contrastar los resultados con mayor profundidad”, añade Peralta.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD