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Explican por qué los nacidos en invierno tienen más problemas mentales

Las mujeres que dan a luz durante el otoño y el invierno presentan niveles más elevados de cortisol –la hormona del estrés–, lo que podría ser la causa de que sus hijos tengan más riesgo de sufrir un trastorno mental.
Escrito por: Natalia Castejón

07/08/2019

Bebé nacido en invierno

Un grupo de investigadores de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) cree haber encontrado el motivo por el cual los bebés que nacen durante el otoño y el invierno podrían tener más riesgo de desarrollar trastornos mentales. Al parecer todo podría deberse a la excesiva exposición al cortisol de los fetos, que es suministrado por la propia madre.

Estudios anteriores ya habían asociado los altos niveles de esta hormona del estrés en gestantes con más riesgo de trastornos mentales en los hijos, pero la nueva investigación, que se ha publicado en la revista Psychoneuroendocrinology, ha relacionado estas altas concentraciones en las embarazadas con la fecha del año en la que dieron a luz, los casos de depresión y ansiedad, valores como el peso de la placenta tras el parto, y los percentiles de peso del neonato.

Las embarazadas que dieron a luz durante el otoño y el invierno tenían un 20% más cortisol en la saliva que las que lo hicieron el resto del año

Los resultados se obtuvieron mediante el análisis de los datos de 316 mujeres embarazadas incluidas en la investigación longitudinal Grown in Wales, y mostraron que existía una asociación entre las estaciones del año frías y mayores niveles de concentración de cortisol, que se comprobaron con una prueba de saliva. Concretamente, se observó que los niños que nacen entre el otoño y el invierno están expuestos a mayores tasas de hormona del estrés que los que vienen al mundo en verano y primavera.

La estación del año en la que se nace no influye en los percentiles

Las mujeres que alumbraron durante la época invernal presentaron un 20% más cortisol en la saliva justo antes del parto, en comparación con las que tuvieron a sus bebés el resto del año. Sin embargo, los investigadores no hallaron ningún vínculo entre la temporada, los percentiles, el peso de la placenta, o los síntomas de salud mental en la información aportada por la madre.

Aunque este hallazgo podría explicar la predisposición que tienen los bebés nacidos en invierno y otoño a sufrir más problemas de salud mental en el futuro, los investigadores advierten que se necesita realizar más estudios al respecto, pues todavía no se ha encontrado explicación al motivo por el cual las embarazadas que tienen a sus hijos durante estos meses fríos tienen altos niveles de cortisol.

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