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Las mujeres que trabajan a turnos pueden parir niños más pequeños

Las embarazadas que trabajan en turnos rotativos pueden tener un riesgo mayor de que el crecimiento fetal sea inferior a lo normal y su gestación se prolongue, incluso si solo tienen este horario laboral durante el primer trimestre.
Escrito por: Natalia Castejón

30/01/2019

Mujer embarazada trabajando por turnos

Trabajar durante el embarazo en turnos rotativos –en los que se cambia la hora de entrada y salida cada cierto periodo de tiempo– podría provocar el nacimiento de niños con crecimiento intrauterino reducido y tras una gestación más larga, según ha expuesto un grupo de investigadores del Instituto de Investigación Médica y de Salud del Sur de Australia y la Universidad de Adelaide (Australia).

La investigación que ha llegado a esta conclusión, publicada en The Journal of Physiology, ha sido realizada en ovejas, pues este animal constituye un buen modelo para conocer lo que sucedería en el embarazo humano. A las ovinas gestantes se les sometió a cambios de luz –incluyendo luz por las noches para simular el trabajo nocturno– cada semana.

Trabajar en turnos rotativos durante el embarazo puede afectar a los ritmos circadianos y al metabolismo materno

Los resultados indicaron que la tolerancia a la glucosa no fue la misma en el caso de las ovejas cuando se habían sometido a un modelo de trabajo con turnos rotativos, incluso cuando esto solo sucedió al comienzo del embarazo. Además, se notaron alteraciones en los ritmos circadianos y en el metabolismo materno. Todo ello propició que las gestaciones se alargasen y que las crías presentaran un crecimiento más reducido.

Riesgos desde el primer trimestre de embarazo

El estudio quiso conocer a partir de qué momento existían los riesgos en el embarazo derivados de los turnos rotativos, y se llegó a la conclusión de que las ovejas que solo habían participado en las pruebas de luces durante el primer trimestre de embarazo –simulando la situación de las gestantes que solo tienen este tipo de trabajo durante los primeros meses– tenían el mismo riesgo que las que mantuvieron la simulación de trabajo rotativo durante toda la gestación.

Por ello, los autores subrayan la importancia de que las mujeres embarazadas eviten desde el primer momento este tipo de horarios laborales, pues afectan tanto al metabolismo materno como a la salud del bebé. Kathy Gatford, autora principal del estudio, ha indicado que seguirán investigando si los trabajos por turnos de las madres pueden afectar también a los ritmos circadianos, el metabolismo y el desarrollo corporal de los hijos.

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