El 66% de los pacientes de párkinson ha empeorado durante la pandemia

El 66% de los pacientes de párkinson sufrió un empeoramiento de sus síntomas (temblores, rigidez, caídas, depresión…), y uno de cada tres presentó trastornos cognitivos y del comportamiento, debido al confinamiento por coronavirus.
Escrito por: Eva Salabert

31/08/2020

Paciente de párkinson hablando con su cuidadora

Una encuesta realizada a casi 600 personas con párkinson residentes en 49 provincias españolas destinada a conocer el impacto que ha tenido la pandemia por coronavirus en su enfermedad y su calidad de vida, y que cuenta con el aval científico de la Sociedad Española de Neurología (SEN), ha revelado que el 66% de estos pacientes ha experimentado un agravamiento de sus síntomas durante el confinamiento por COVID-19 en España.

Este estudio, que se ha publicado en la revista Movement Disorders, es uno de los más amplios realizados hasta la fecha a nivel internacional, y sus autores son científicos del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología (GETM), en colaboración con el Observatorio Párkinson de la Federación Española de Parkinson (FEP) y la Asociación Parkinson Galicia-Coruña.

"Más de la mitad de los pacientes de párkinson experimentaron un empeoramiento de sus síntomas sufriendo temblores, rigidez, caídas, ansiedad, dolor…"

La encuesta se llevó a cabo en los meses de mayo, junio y julio de 2020 y sus resultados muestran que más del 95% de los pacientes españoles con párkinson adoptaron importantes medidas preventivas para prevenir el contagio del SARS-CoV-2, y no solo utilizaron mascarilla y extremaron el lavado de manos, sino que mantuvieron un confinamiento y distanciamiento social rigurosos, a pesar de que más del 85% de ellos no tuvo contacto con individuos infectados por el virus.

Empeoramiento de los síntomas del párkinson en el confinamiento

Aunque casi el 73% de estos pacientes continuó con su tratamiento habitual y permaneció activo durante el confinamiento, el 65,7% experimentó un empeoramiento de sus síntomas; los que refirieron con más frecuencia fueron: bradicinesia (48%), trastornos del sueño (41%), rigidez (41%), alteraciones de la marcha (34,5%, ansiedad (31%), dolor (28,5%), fatiga (28%), depresión (27,5%), temblor (21%) o trastornos del apetito (13%).

Uno de cada tres pacientes de párkinson presentó problemas cognitivos y trastornos del comportamiento durante el confinamiento

El Dr. Diego Santos, Secretario del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la SEN y principal autor del estudio, ha explicado que “aunque no hay evidencia de que los pacientes con párkinson tengan un mayor riesgo de contraer COVID-19 o de tener un peor pronóstico en caso de resultar contagiados, es innegable el impacto que la pandemia tuvo tanto en el empeoramiento de la función motora como en el desarrollo de síntomas psiquiátricos –como estrés, depresión o ansiedad– como consecuencia del aislamiento o las restricciones a la movilidad”,

El experto ha añadido que su investigación señala que los pacientes españoles afrontaron se mostraron preocupados ante la pandemia y la afrontaron con responsabilidad, pero que esto no evitó que más de la mitad experimentaran un agravamiento de los síntomas de la enfermedad y sufrieran problemas como "temblores, rigidez, caídas, fluctuaciones motoras, discinesias, ansiedad, depresión y dolor. Además, aproximadamente uno de cada tres presentó problemas cognitivos y trastornos del comportamiento”.

El impacto del COVID-19 en los cuidadores

También los cuidadores han sufrido las consecuencias de la pandemia y el confinamiento; así, mientras el 79% de los pacientes consideran que esta situación les ha afectado negativamente y valoran su impacto negativo en un 6,6 (en una escala de 0 a 10), en el caso de los cuidadores, ellos lo sitúan en el 6,9.

El estudio no pretendía averiguar el número de pacientes de párkinson que habían contraído la enfermedad por coronavirus, pero comprobó que solo el 2,6% de los participantes en la encuesta tuvieron un diagnóstico de COVID-19; de estos un 33% necesitó ser hospitalizado y solo hubo un caso ingresado en la UCI. Por ello, el Dr. Santos afirma que "más que la enfermedad en sí, ha sido el confinamiento, el cierre de las asociaciones de pacientes, el distanciamiento social, así como los sentimientos de soledad, depresión o el estrés psicológico –que reducen la eficacia de los medicamentos dopaminérgicos–, lo que más ha impactado en la salud de nuestros pacientes con párkinson”.

Fuente: Sociedad Española de Neurología (SEN)

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