Tomar yogur podría ayudar a los mayores a reducir su presión arterial

El consumo de lácteos, concretamente el yogur, podría ayudar a reducir los niveles de presión arterial sistólica en los adultos mayores con hipertensión, mientras que no conlleva mejoras en aquellos con presión arterial normal.
Escrito por: Natalia Castejón

14/09/2021

Yogur reduce la hipertensión en mayores

Los adultos mayores que tienen hipertensión arterial podrían beneficiarse de mejoras en sus niveles de presión arterial tomando yogur. Así lo ha descubierto un estudio observacional dirigido por investigadores de la Universidad de Maine (EE.UU.) y de la Universidad de Australia del Sur que ha puesto en relación el consumo de este lácteo con la tensión ejercida por la sangre en las paredes arteriales.

Se encontraron reduciones modestas pero estadísticamente significativas en los niveles de presión arterial sistólica de los adultos mayores con hipertensión que tomaban yogur

Estudios anteriores ya habían señalado que la dieta puede ser una buena herramienta para reducir los niveles de presión arterial, pero esta investigación, que se ha publicado en el International Dairy Journal, ha revelado que concretamente la ingesta de yogur puede conducir a estas mejoras en personas mayores con hipertensión arterial.

El trabajo hizo un seguimiento de la salud de 915 personas de 62,1 años de promedio, donde el 62% tenía hipertensión diagnosticada y definida como 140/90 mmHg. A los participantes se les indicó que debían tomar yogur y se midió paulatinamente sus niveles de presión arterial, con el fin de conocer si tenía algún efecto en ellos.

El yogur no afectó la presión arterial de los no hipertensos

Los resultados mostraron que había reducciones modestas pero estadísticamente significativas en los niveles de presión arterial sistólica de los adultos mayores con hipertensión que tomaban yogur en sus dietas. Además, también se analizó si esta mejora también ayudaba en la tensión arterial de las personas sin ninguna patología de este tipo, y se encontró que en personas con presión normal no había mejoras al tomar este lácteo.

Estos resultados fueron los mismos antes y después de tener en cuenta algunas variables que pueden interferir en la presión arterial, como es la edad, la educación, el sexo, la diabetes, el colesterol, el índice de masa corporal (IMC), los niveles de azúcar en sangre, la dieta y el ejercicio. Aunque se piensa que los péptidos activados en la fermentación de este producto podrían estar detrás de este efecto, aún así, se deben realizar más estudios, pues se trata de un estudio observacional en el que no se conocen en profundidad los motivos de esta asociación, las cantidades de yogur necesarias para obtener los beneficios ni la frecuencia de ingesta.

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