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Bebés y niños
Bebés prematuros
Conoce los factores de riesgo y las complicaciones asociadas a la prematuridad, así como buenos consejos sobre higiene, alimentación, vacunas o pautas de sueño para cuándo tu pequeñín ya esté en casa.
Escrito por Esther Martín, Estudiante de medicina de la Universidad de Alcalá de Henares

Cuidados de un bebé prematuro al nacer

Al nacimiento se requieren los mismos cuidados para los neonatos pretérmino que para los niños a término: limpieza de vías respiratorias, iniciación a la respiración y cuidados del cordón y los ojos. Es necesario mantener las vías aéreas limpias y evitar la aspiración de contenido gástrico (evitar el paso de líquido del aparato digestivo al respiratorio). Otras medidas son el cuidado y monitorización en la incubadora, la administración adicional de oxígeno y el aporte correcto de nutrientes.

Además, deben tomarse las máximas precauciones frente a las infecciones, porque en estos bebés las consecuencias podrían ser muy graves. También es importante la participación regular y activa de los padres en el cuidado del niño mientras este está ingresado en el hospital, y hay que instruir a la madre sobre la atención que precisará el lactante en el hogar, una vez que le den el alta.

Cuidados en incubadora

Las incubadoras conservan el calor corporal gracias a un ambiente cálido y a unas condiciones determinadas de humedad. También proporcionan un suministro de oxígeno regulable y reducen la contaminación del ambiente que rodea al niño.

La temperatura óptima de la incubadora para lograr la mínima pérdida de calor y de consumo de oxígeno en un niño desnudo es aquella en la que se mantiene la temperatura central (del cuerpo) a 36.5-37º C aunque, en general, depende del peso y la madurez del niño.

El mantenimiento de la humedad entre el 40 y el 60% estabiliza la temperatura corporal, al reducir la pérdida de calor, y evita la desecación e irritación de la mucosa respiratoria.

El bebé podrá salir de la incubadora cuando el cambio gradual a la atmósfera de la sala de recién nacidos no le produzca alteraciones importantes en su temperatura, calor o actividad.

Alimentación de un bebé pretérmino

La alimentación oral requiere una potente succión y una coordinación de la deglución. La sincronización de este proceso no aparece antes de la semana 34 de gestación. Es importante evitar el cansancio y la aspiración de alimento durante la ingesta o después de esta.

La alimentación oral no debe iniciarse (o debe interrumpirse) en neonatos con dificultad respiratoria, falta de oxígeno (hipoxia), exceso de secreciones, náuseas, alteración del sistema nervioso central, inmadurez, o enfermedad grave. Estos lactantes precisan una alimentación parenteral o con sonda.

Los pretérmino de mayor tamaño pueden alimentarse con biberón o al pecho. Como la succión requiere mucho esfuerzo, lo normal es que la lactancia materna no funcione. En este caso, se pueden utilizar biberones de leche materna, que tengan tetinas especiales, blandas y con grandes orificios.

Los neonatos más pequeños o menos vigorosos se alimentan por sonda de gravedad, que se introduce por la nariz hasta el estómago. En el extremo libre de la sonda se adapta una jeringuilla y se deja fluir lentamente el alimento. Cuando el niño pueda alimentarse por la boca sin fatigarse, se sustituirá la sonda por el biberón o la lactancia materna.

Los neonatos con bajo peso deben recibir aportes vitamínicos: vitamina D, ácido fólico, vitamina E, vitamina K o hierro.

Prevención de la infección

Los pretérmino presentan mayor susceptibilidad a la infección, lo que exige un lavado riguroso de las manos antes y después de manipular al niño, disminuir la contaminación de los alimentos y de los objetos que estén en contacto con él, y limitar los contactos con el personal y otros niños.

Actualizado: 24 de Octubre de 2017

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Escrito por:

Esther Martín

Estudiante de medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Esther Martín

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Salud en cifras

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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