En esta etapa de la vida (entre los 0 y los 12 meses) lo más característico es el rápido crecimiento y aumento de peso que puede llegar a triplicar el inicial. Las necesidades de nutrientes en el primer año de vida son las mayores de toda la vida junto con la adolescencia. A esto hay que añadir cierta inmadurez digestiva con la que el bebé nace y que se va perfilando con el tiempo. Así, durante estos meses se van introduciendo diversos alimentos, de forma progresiva y modificada, desde los menos alergénicos o peligrosos, hasta conseguir una alimentación completa.

Sin duda, en este primer año de vida el alimento estrella para el bebé es la leche. Y concretamente la leche materna. Desde luego, los consensos pediátricos a nivel mundial ya han establecido hace tiempo que lo más recomendable en cuanto a nutrición del bebé es mantener la lactancia materna exclusiva a demanda durante los seis primeros meses de vida.

Los poderes de la leche materna

La leche materna es el alimento top e indispensable de esta edad por muchos motivos y todos ellos muy importantes:

  • Porque aporta los elementos que justamente necesita el bebé. Porque añade componentes de defensa que no tiene la lactancia artificial.
  • Porque se ajusta al ritmo y apetito del lactante.
  • Porque la leche materna evoluciona durante cada toma para una perfecta adaptación.
  • Porque es el sistema más higiénico de dar de comer.
  • Porque afectivamente es lo que más une a madre e hijo, y un largo etcétera.

Creado: 26 de febrero de 2013

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