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Obviamente, el aspecto más importante en el manejo de la espina bífida será la prevención de la misma. Para esto es imprescindible que toda mujer en edad de concebir reciba la información necesaria para tomar a tiempo las medidas oportunas, como la toma de suplementos de ácido fólico, y el seguimiento correcto de su embarazo.

Una alteración de este tipo suele aparecer en torno a la semana tres de gestación, en la que muchas mujeres aún no saben que están embarazadas. Por este motivo es fundamental que la prevención de la espina bífida comience antes de la concepción, algo que siempre es posible en los casos en los que el embarazo sea planeado.

Para ello, además de cuidarte y seguir una dieta equilibrada que te aporte los nutrientes necesarios para tu salud y para el correcto desarrollo del feto, es importante que sigas las siguientes recomendaciones:

  • Toma a diario un mínimo de 400 microgramos (mcg) de ácido fólico al menos desde tres meses antes de la concepción y durante el primer trimestre del embarazo, que es cuando se forma el tubo neuronal. Tu ginecólogo te puede orientar sobre el consumo recomendado de folatos
  • Evita ingerir tóxicos y fármacos teratógenos (aquellos que pueden provocar una alteración morfológica o funcional en el feto). Si sigues un tratamiento farmacológico informa a tu médico de tu deseo de quedarte embarazada para que valore la necesidad de suspender la medicación o sustiuirla por otros medicamentos. También debes consultar sobre otros productos que se venden sin recta como suplementos dietéticos, plantas medicinales, etcétera.
  • Si padeces un problema de salud como obesidad o diabetes, asegúrate de que la enfermedad y sus posibles complicaciones están controladas antes de quedarte en estado.

Creado: 16 de abril de 2012

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