Aversiones a los alimentos durante el embarazo
Durante la gestación, una de cada cuatro embarazadas experimenta cambios en la percepción del sabor, y alimentos que hasta entonces le agradaban se vuelven repulsivos. Descubre a qué se debe y cómo superar esta aversión.

Consejos para aliviar las aversiones alimentarias en el embarazo

Actualizado: 15 de diciembre de 2020

Si la aversión o el asco de la embarazada se produce a un alimento que no es imprescindible, como los mariscos, o que puede resultar dañino en su estado, como el café u otras bebidas estimulantes, incluso conviene prescindir de ellos. Pero, ¿qué ocurre si se trata de uno de los alimentos básicos en nuestra dieta diaria? En ese caso, lo aconsejable es no tomarlos, pero sí sustituirlos por otros que, con las mismas propiedades nutritivas, no despierten ese rechazo en la futura mamá.

  • carne

    Carne

    Lo más frecuente es que se sienta aversión solo por un tipo de carne, como el pollo o el cordero. Pero si no se es capaz de ingerirla de ninguna clase, hay que aumentar el consumo de alimentos ricos en proteínas, como las legumbres, el pescado o los frutos secos (siempre con moderación, ya que son muy calóricos).

  • Cebolla

    Verduras

    Si lo que provoca la repugnancia es la textura (como ocurre con algunas verduras cocidas) se pueden tomar crudas en ensaladas, o en puré. La cebolla y el ajo, por su característico olor, despiertan fuertes aversiones. Se pueden utilizar otros ingredientes para condimentar la comida, como hierbas aromáticas.

  • Manzana

    Frutas

    Las que menos repulsión despiertan son las más insípidas e inodoras, como la manzana o la pera.

  • Leche

    Leche

    Es un alimento muy necesario en el embarazo por su aporte de calcio, pero si se es intolerante o provoca aversión se puede sustituir por yogur o queso.

Además, a continuación, te damos unos consejos para sobrellevar esta desagradable sensación:

  • Patatas fritas

    Cocina ligera

    Algunas formas de preparar los alimentos desprenden olores intensos que pueden aumentar las aversiones, como los asados al horno, los fritos o los guisos. En cambio, las comidas frías se toleran mejor, así como las menos condimentadas.

  • Horario de las comidas

    Comer poco y a menudo

    El estómago vacío durante mucho tiempo provoca las náuseas y la aversión a los alimentos. Para evitarlo, conviene repartir la ingesta del día en cinco comidas menos copiosas.

  • Alimentos fritos

    Come alimentos sin grasas

    Evita los alimentos con mucha grasa, como los fritos y rebozados.

  • Compota

    Atención a las texturas

    A veces un alimento que no se admite, si se presenta con otra textura o preparación no provoca esa aversión. En el caso de las frutas, se puede probar con compotas, o trituradas.

  • Arroz

    Ingiere alimentos que sientan bien

    En general, los hidratos de carbono como las pastas, el pan o la patata, se toleran mejor.

Creado: 27 de diciembre de 2019

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