Pensamiento dicotómico: la vida en 'blanco' y 'negro'
El pensamiento dicotómico, al contrario que el racional, interpreta la realidad de forma rígida y polarizada, genera malestar emocional y dificulta las relaciones sociales. Conoce sus causas y cómo puedes corregirlo.

Consejos para acabar con el pensamiento dicotómico

Actualizado: 30 de agosto de 2021

El pensamiento dicotómico se caracteriza por la rigidez y la falta de flexibilidad a la hora de interpretar el mundo y sus circunstancias, basa la forma de pensar en categorías absolutas –bueno o malo, todo o nada…–, y no tiene en cuenta los gustos y opiniones ajenos. Las personas con pensamiento dicotómico ven así la vida en 'blanco y negro', de forma sesgada y sin apreciar su 'gama de colores', lo que suele generar malestar emocional y les hace sentirse incomprendidos.

Por ello es tan importante acabar con esta forma de pensar, y estas pautas te pueden ayudar a conseguirlo:

  • Intenta adoptar el pensamiento adulto constructivo, teniendo en cuenta que sus características son:
    • Relativo (depende o tiene que ver con determinadas circunstancias y hay que tener en cuenta los puntos de vista de quien lo mira, el contexto, etcétera).
    • Multidimensional (los hechos suelen estar explicados por diferentes factores, no solo por uno).
    • Variable (puede que pensemos de forma distinta si las circunstancias cambian).
    • Reversible (si los datos lo contradicen, podremos cambiar de opinión).
  • Cuando tengas un pensamiento “extremo” reflexiona sobre los factores que contradicen esta idea (anotarlos en un papel puede ser de ayuda) para valorar la posibilidad de que te hayas equivocado al interpretar la situación.
  • Se consciente de que el hecho de que otra persona vea las cosas de forma distinta a ti no significa necesariamente que esté confundida. Intenta comprender qué le hace pensar así y dale una oportunidad a su opinión. Aprende a desarrollar la empatía.
  • Ten en cuenta que nuestra forma de hablar es un reflejo de nuestros pensamientos. Cuando nos “oímos” dando otro mensaje, podemos modificar nuestra manera de pensar. Por ello, trata de hablar de una forma asertiva (exponiendo tu punto de vista, pero respetando siempre el del resto) y con mensajes como “desde mi punto de vista…”, “en mi opinión…”. Te ayudará a tomar consciencia de que las cosas no tienen por qué ser de forma “absoluta” como tú las ves.

Creado: 25 de agosto de 2021

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