Ingerir muchos granos refinados aumenta el riesgo cardíaco y de muerte

Asocian una elevada ingesta de cereales refinados (pan y arroz blanco, productos de bollería y pastelería, pastas que no son integrales…) con un 27% más riesgo de muerte y un 33% más riesgo de eventos cardiovasculares.
Escrito por: Eva Salabert

05/02/2021

Cereales refinados malos para el corazón

Los cereales integrales también se denominan de grano entero porque durante la molienda o su procesado posterior mantienen las tres partes de su grano –el salvado, el germen y el endospermo–. Gracias a ello tienen unas características nutricionales (son más ricos en fibra alimentaria, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales) que hacen que sean más saludables que los cereales refinados, que son aquellos que pierden casi por completo el germen del grano y completamente el salvado del mismo durante el procesamiento industrial.

De hecho, hay estudios que han asociado el consumo de cereales integrales con un menor riesgo de muerte y de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer hepático, o diabetes, entre otras, aunque no hallaron asociaciones claras con los cereales refinados. Ahora, una nueva investigación ha vinculado una elevada ingesta de granos refinados, como el arroz blanco y los que contiene el pan blanco, los productos de bollería y pastelería y las pastas que no son integrales, con más probabilidades de desarrollar patología cardíaca y de muerte.

La categoría más alta de ingesta de granos refinados se asoció con un 27% más riesgo de muerte y un 33% más riesgo de eventos cardiovasculares

El objetivo de los autores del estudio, que se ha publicado en The BMJ, era analizar la relación entre la ingesta de granos refinados, granos integrales y arroz blanco, con la enfermedad cardiovascular (ECV) y la mortalidad. Para ello evaluaron los datos de 137.130 individuos de entre 35 y 70 años de edad sin antecedentes de problemas de corazón, que residían en 21 países de ingresos bajos, medianos y altos y formaban parte del estudio prospectivo epidemiológico urbano y rural (PURE).

Cereales refinados y riesgo de eventos cardiovasculares graves

La avena, el arroz, la cebada y el trigo son cereales en grano que constituyen aproximadamente el 50% de la ingesta calórica diaria de la población a nivel mundial, aunque en los países de bajos y medianos ingresos, y especialmente en África y Asia meridional, este porcentaje se eleva hasta el 70%. Y los investigadores examinaron el arroz blanco por separado porque más del 60% de los participantes de PURE vive en Asia, donde el arroz es un alimento básico.

Al comienzo del estudio recogieron información detallada sobre el nivel educativo y económico, el estilo de vida y el historial médico de los participantes y emplearon cuestionarios alimentarios validados para evaluar el consumo de granos refinados, granos integrales y arroz blanco. Y durante un promedio de 9,4 años registraron los fallecimientos por causas cardiovasculares o eventos cardiovasculares graves, incluyendo los ataques cardíacos, los accidentes cerebrovasculares y la insuficiencia cardíaca.

"La reducción en la cantidad y la mejora de la calidad de los carbohidratos es esencial para obtener mejores resultados de salud"

Tras considerar otros factores potencialmente influyentes, comprobaron que la categoría más alta de ingesta de granos refinados (alrededor de 350 gramos como mínimo o siete porciones por día) se asoció con un 27% más riesgo de muerte y un 33% más riesgo de eventos cardiovasculares graves en comparación con la categoría de ingesta más baja (menos de 50 gramos diarios). Las ingestas más elevadas de granos refinados también se vincularon a una presión arterial más alta, pero no se hallaron asociaciones significativas entre la ingesta de granos enteros o arroz blanco y los resultados de salud.

Al tratarse de un estudio observacional no es posible establecer la causa, pero los autores del trabajo tuvieron la posibilidad de analizar patrones generales de dieta de 21 países de los cinco continentes, por lo que consideran que es probable que sus resultados sean relevantes y se puedan aplicar a poblaciones de todo el planeta.

Por ello, han aconsejado que se fomente una reducción de la ingesta de productos refinados y al mismo tiempo se promueva un mayor consumo de cereales integrales, y concluyen que: "La reducción en la cantidad y la mejora de la calidad de los carbohidratos es esencial para obtener mejores resultados de salud".

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD