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Consumir fibra y granos integrales reduce el riesgo de cáncer hepático

Las personas que toman cereales integrales y fibra con regularidad podrían reducir hasta un 37% sus probabilidades de sufrir cáncer de hígado, al prevenir factores de riesgo asociados como la obesidad o la diabetes.
Escrito por: Natalia Castejón

27/02/2019

Fibra integral en grano

Añadir en la dieta diaria más fibra y granos integrales podría ayudar a evitar algunas enfermedades que están directamente relacionadas con el desarrollo del cáncer de hígado, como la obesidad, el hígado graso no alcohólico o la diabetes tipo 2, además de mejorar la regulación metabólica y la sensibilidad a la insulina y reducir la inflamación sistémica.

Estos han sido los resultados de un estudio realizado por miembros del Brigham and Women’s Hospital de Boston (EE.UU.) que se han publicado en el Journal of the American Medical Association Oncology. La investigación contó con la participación de 125.455 hombres y mujeres, a los que se hizo un seguimiento detallado de su dieta durante 24,2 años, además de conocer otros factores como su índice de masa corporal (IMC), tabaquismo, consumo de alcohol, niveles de ejercicio físico, diabetes o ingesta de aspirina.

Los granos integrales y la fibra mejoran la microbiota intestinal

Los participantes en la investigación fueron divididos en cinco grupos en función de sus niveles de consumo de fibra alimentaria y granos integrales, y se observó que los que más incluían este tipo de alimentos en sus dietas tenían hasta un 37% menos riesgo de desarrollar cáncer hepático que los que tomaban menos.

Los granos enteros tienen salvado, germen y endospermo –buenos para la microbiota–, mientras que los refinados pierden todos los componentes excepto el endospermo

La ingesta de cereales de grano entero y fibra alimentaria mejora la microbiota intestinal, favoreciendo la producción de metabolitos como los ácidos grasos de cadena corta, especialmente butirato, ha explicado Xuehong Zhang, uno de los autores del trabajo. Los granos integrales enteros contienen en su composición salvado, endospermo y germen, además de multitud de minerales, vitaminas o fitonutrientes, mientras que los cereales que han sido procesados solo cuentan con el endospermo, pues pierden los otros dos componentes durante el proceso de refinado.

Zhang y el resto de los autores del estudio han declarado, sin embargo, que sus resultados no son del todo concluyentes, pues de la gran muestra de participantes solo se dieron 141 casos de carcinoma hepatocelular, un dato insuficiente para sacar conclusiones. Aun así, recomiendan sustituir los granos refinados por integrales por los múltiples beneficios que aportan, que ya han sido demostrados en anteriores investigaciones.

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