El agotamiento vital, ligado a mayor riesgo de infarto en los hombres

Los hombres que tienen agotamiento vital, considerado como fatiga excesiva, irritabilidad y desmoralización, presentan hasta un 16% más riesgo de sufrir un infarto de miocardio, sobre todo en aquellos que no se habían casado.
Escrito por: Natalia Castejón

15/03/2021

Agotamiento ligado a infartos en hombres

El agotamiento vital, definido como un exceso de fatiga, sentimientos de desmoralización y niveles altos de irritabilidad, podrían aumentar las probabilidades de que los hombres sufran un infarto de miocardio. Así lo han dado a conocer en el congreso científico de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), llamado ESC Acute CardioVascular Care 2021.

Según la investigación, el agotamiento vital podría ser una respuesta a problemas intratables, concretamente cuando la persona no puede adaptarse a la exposición prolongada a factores de estrés psicológico. Las conclusiones se obtuvieron después de analizar durante 14 años a 657 hombres entre 25 y 64 años sin antecedentes de enfermedad cardiovascular.

El riesgo de infarto fue mayor en el caso de los hombres entre 55 y 64 años, sin estudios superiores y que nunca se habían casado

Los resultados mostraron que el 67% de los participantes tenían agotamiento vital, un 15% de ellos a nivel alto y un 52% moderado. También se observó que el 74% de los hombres con presión arterial alta mostraban agotamiento vital, alto en el 58% de ellos y moderado en el 16%. En conclusión, observaron que los hombres con niveles altos o moderados de esta condición tenían un 16% más de probabilidades de presentar un ataque al corazón.

Más riesgo de infarto en los hombres solteros

Además, se tuvieron en cuenta otras variables sociales, la educación, el estado civil y la ocupación. En función de los estudios, los investigadores encontraron que los que habían terminado como máximo la educación primaria tenían un riesgo 2,2 veces mayor que los que tenían un título universitario.

En cuanto al estado civil, se observó que el riesgo de infarto de miocardio fue mayor en el caso de los hombres que nunca se habían casado, seguido de los divorciados y los viudos, con un riesgo de 7, 4,7 y 3,7 respectivamente y en comparación con los que no tenían agotamiento vital. “Vivir solo indica menos apoyo social, lo que sabemos por nuestros estudios anteriores es un factor de riesgo independiente de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular”, explica Dmitriy Panov, autor del estudio.

Por último, cuando se tuvo en cuenta la edad se observó que los hombres entre 55 y 64 años eran los más vulnerables, su riesgo era 5,9 veces mayor, seguidos del rango entre 45 y 54 años, que era 3,8 veces mayor que los más jóvenes. Todos esto recalca la importancia de evaluar el riesgo cardiaco en personas con agotamiento vital.

“Los esfuerzos para mejorar el bienestar y reducir el estrés en el hogar y en el trabajo pueden ayudar a reducir el agotamiento vital. La participación en grupos comunitarios es una forma de aumentar el apoyo social y ser menos vulnerable al estrés. Junto con un estilo de vida saludable, estas medidas deberían ser beneficiosas para la salud del corazón”, concluye Panov.

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