23 de mayo de 2012
Running, footing, jogging… son todos anglicismos que recogen la acción de la carrera continua. Se considera running al acto de correr, es decir, a la marcha en la que a intervalos regulares los dos pies no tocan el suelo; mecánicamente es la consecución evolutiva del caminar.
Debido a su origen, inherente al ser humano, toda persona puede practicar este deporte. De esta afirmación debemos excluir a todas aquellas personas con lesiones o patologías contrarias a esta práctica deportiva (personas con cardiopatías severas, lesiones traumáticas, déficit respiratorios graves… así como cualquier alteración reconocida por profesionales médicos); por eso ese recomienda someterse a un reconocimiento físico, tanto previo como periódico, a fin de constatar la capacitación para esta actividad.
Los beneficios del running son múltiples, entre ellos podemos citar:
“Si el entrenamiento es correcto, el ejercicio y el deporte disminuyen el riesgo de padecer dolencias de la espalda”
5 años aumenta la esperanza de vida al hacer ejercicio
Un estudio con personas mayores demuestra que realizar 30 minutos de actividad física diaria alarga la vida.
Fuente: Instituto Universitario Cemic de Buenos Aires (Argentina)
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