Embarazo
Crecimiento intrauterino retardado
Los niños con crecimiento intrauterino retardado son los que han tenido un crecimiento anormal dentro del útero materno que no les ha permitido desarrollar de manera normal. Se puede prevenir.
Escrito por David Saceda Corralo, Médico Interno Residente, especialista en Dermatología Medicoquirúrgica y Veneorología

Crecimiento intrauterino retardado

El crecimiento uterino retardado (CIR) consiste en una disminución patológica del ritmo de crecimiento del feto mientras se desarrolla dentro del útero, que tiene como consecuencia que el bebé no consiga alcanzar el tamaño previsto y que, por lo tanto, tenga más riesgo de padecer complicaciones perinatales o, incluso, de morir.

Es frecuente que se utilicen expresiones como “recién nacido con bajo peso” o “pequeño para su edad gestacional”. Se considera que el peso del bebé es bajo cuando al nacer este es inferior a 2,5 kg sin tener en cuenta su edad gestacional (prematuro o no), y un bebé pequeño para su edad gestacional es aquél que está por debajo del percentil 10, pero sin que existan trastornos de desarrollo (simplemente es pequeño). Los niños que realmente presentan crecimiento intrauterino retardado son los que han tenido un crecimiento anormal dentro del útero materno que no les ha permitido desarrollar todo su potencial de crecimiento.

 

Tipos de crecimiento intrauterino retardado

Clásicamente el crecimiento intrauterino retardado se ha dividido en dos grupos según el origen del fallo. Así podemos encontrar el crecimiento intrauterino retardado intrínseco (que depende de factores propios del feto como malformaciones) y el crecimiento intrauterino retardado extrínseco (que depende de factores independientes del feto, siendo éste normal pero pequeño).

El grupo de CIR extrínseco se puede dividir a su vez en otros dos grupos: los fetos con CIR simétrico y los fetos con CIR asimétrico. En el primer caso la anomalía se produce cuando la causa inicial ha sido un déficit nutricional de la madre, lo que provoca una disminución del tamaño global del feto. El segundo caso es la consecuencia de un fallo en la placenta o de enfermedades maternas; aquí los fetos tienen una cabeza de tamaño normal pero el cuerpo es más pequeño porque su cerebro se desarrolla con normalidad a costa de que el resto de órganos sean más pequeños.

Actualmente se suele utilizar otra clasificación de CIR según los controles ecográficos a los que se someten las embarazadas para evaluar el crecimiento fetal. Si durante toda la gestación el crecimiento es inferior a lo que debería ser, se considera que es un feto con CIR de perfil bajo (normalmente por anomalías o infecciones congénitas). Si el crecimiento es normal hasta que cerca del tercer trimestre se enlentece o separa, se considera que es un feto con CIR con aplanamiento tardío (debido a factores maternos o placentarios).

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