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'Ordeñar' el cordón mejora el pronóstico de los prematuros

Realizar a los bebés prematuros nacidos mediante cesárea la técnica conocida como ‘ordeño’ del cordón umbilical, aumenta el flujo de sangre entre el cordón y el sistema circulatorio del bebé mejorando su pronóstico.
Un sanitario pinza el cordón umbilical a un recién nacido

La anestesia empleada en el parto por cesárea reduce las contracciones uterinas, lo que podría dificultar el flujo de sangre desde el cordón umbilical hacia el bebé.

03 de Julio de 2015

Una nueva técnica que se conoce como ordeño del cordón umbilical o milking, y que consiste en apretar suavemente el cordón sujetándolo entre los dedos pulgar e índice, aumenta el flujo de sangre lentamente a través de este órgano hacia el sistema circulatorio del recién nacido, y en el caso de los bebés prematuros que han nacido mediante cesárea mejoran su presión arterial y las concentraciones de glóbulos rojos, según revela un estudio publicado en Pediatrics.

Los bebés nacidos por cesárea sometidos a la técnica del ordeño tuvieron mayor flujo de sangre en la vena cava superior, una tensión arterial más elevada, y mayor concentración de hemoglobina

Los autores del trabajo, del Instituto de Investigación neonatal del hospital Sharp Mary Birch en San Diego y la Universidad de Loma Linda (Estados Unidos) comprobaron que utilizar esta técnica en vez de esperar entre 45 y 60 segundos para pinzar y cortar el cordón umbilical, aportaba ventajas a los prematuros nacidos por cesárea, aunque cuando el parto había sido vaginal no observaron diferencias en el volumen de sangre al utilizar uno u otro método.

Retrasar el pinzamiento del cordón umbilical de 30 a 60 segundos en los partos prematuros es una recomendación que hizo el Colegio Americano de Obstetras y Genecólogos en el año 2012, porque de esta forma se consigue que dé tiempo a que la sangre del cordón llene los vasos sanguíneos de los pulmones del bebé, y se cree que puede prevenir también la aparición de una hemorragia intraventricular –la variedad más común de hemorragia intracraneal en un recién nacido–, un trastorno que puede provocar retrasos en el desarrollo del niño, parálisis cerebral, e incluso la muerte.

Según los investigadores el empleo de anestesia en el parto por cesárea disminuye las contracciones uterinas y esto podría dificultar el flujo de sangre desde el cordón umbilical hacia el bebé. Tras probar una u otra técnica –la del pinzamiento tardío y la del ordeño– con 197 bebés prematuros, comprobaron que en los 154 que habían nacido mediante cesárea, el grupo sometido a la técnica del ordeño tuvo un mayor flujo de sangre en la vena cava superior –que transporta sangre del cerebro al corazón– una tensión arterial más elevada, y una mayor concentración de hemoglobina.

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'Fuente: 'Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV)''