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Bebés y niños
Cómo y cuándo introducir los alimentos sólidos
Pasados unos meses llega el primer gran cambio en la vida de tu bebé: la cuchara, un instrumento indispensable para empezar a comer sólido. Te explicamos cuándo y cómo iniciar la alimentación complementaria.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Qué alimentos sólidos le doy a mi bebé y en qué orden

No existen normas fijas sobre el orden en el que introducir los alimentos sólidos en la alimentación del bebé: lo más importante es que la introducción sea progresiva, un alimento sólido cada vez, y dejando una o dos semanas de intervalo para comprobar que el niño los acepta sin problemas. En todo caso, será siempre vuestro pediatra quien os indique cómo proceder con sus primeros purés y papillas.

  • Cereales: suele ser lo primero que se incorpora a la alimentación del bebé, ¡la primera papilla! A partir de los cuatro meses se puede empezar con los cereales sin gluten. El gluten es una proteína presente en el trigo, cebada, centeno y avena, que no se debe dar nunca antes de los seis meses, porque es mal tolerada por los niños pequeños y puede causar formas muy graves de una enfermedad conocida como celiaquía. Al principio, se incorporan en el biberón de la cena o en forma de papilla mezclados con leche materna, y luego, se añaden también en el desayuno. La consistencia se irá haciendo más espesa a medida que el bebé se hace mayor.

    Recuerda: no se deben dar ni pan ni galletas porque, además de contener gluten, pueden hacer que el niño se atragante.
  • Frutas: se puede empezar con la papilla de frutas a partir del quinto mes. Las frutas más utilizadas al principio son el plátano, la manzana, la naranja y la pera, cuanto más maduras, mejor. Con ellas se prepara un puré para la merienda, y después, si el bebé quiere, se le puede ofrecer leche. Los primeros días es aconsejable recurrir a la pera y la manzana y hacerlas en compota (hervir las frutas durante 10-15 minutos), porque es menos ácida, la consistencia es más fácil de digerir y el bebé lo tolera mejor. Después, hay que ir aumentando la cantidad poco a poco y variando las frutas según los gustos de nuestro pequeño. La mayoría de los niños toman entre 100 y 150 gramos, lo que equivale más o menos al tamaño de un yogur.

    Recuerda: no añadas ni azúcar ni miel a la papilla de fruta. Las fresas, el kiwi y el melocotón deben introducirse más tarde, ya que son frutas muy alérgenicas.
  • Verduras: los purés de verdura se inician sobre el sexto mes en sustitución de la toma del mediodía. Al principio, se utiliza la patata, el puerro y el calabacín y, en menor cantidad, la zanahoria y calabaza. Para preparar el primer puré de verduras, cuece una patata pequeña, un poco de puerro y calabacín, y media zanahoria y añádele una cucharadita de aceite de oliva. Después bátelo hasta que no queden grumos. Al principio no es necesario que coma mucha cantidad, con un plato pequeño es suficiente. Después del puré le puedes dar un poco de leche.

    Recuerda: no conviene añadir sal a los purés y, antes de los nueve meses, los bebés no pueden tomar ni espinacas ni la parte verde de las acelgas porque contienen muchos nitratos mal tolerados por los niños pequeños.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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