Fobia social
Es posible que te hayas sentido incómodo, juzgado o evaluado en una situación social, pero si esto se acompaña de altos niveles de ansiedad y pensamientos exagerados de vergüenza, podría tratarse de fobia social.

Síntomas y manifestaciones de la fobia social

Mujer con ansiedad mordiéndose las uñas
Las personas con fobia social no pueden evitar síntomas como pensamientos intrusivos de fracaso ante los demás

Actualizado: 20 de noviembre de 2020

En un contexto social, en el que lo importante no es si hay tres o trescientas personas, quien sufre fobia social va a experimentar una serie de síntomas que, según su intensidad o gravedad, resultarán más o menos incapacitantes, entre los que destacan:

  • Elevados niveles de ansiedad y estrés, que se pueden manifestar como sudoración excesiva, deambular, mover las piernas continuamente mientras está sentado, no parar quieto con las manos…
  • Deficiencia en la comunicación, tanto verbal como no verbal, debido a la ansiedad, pudiendo quedarse sin palabras, o expresar frases inconexas y sin sentido.
  • Pensamientos invasivos e irrefrenables de fracaso ante los demás, con la convicción de que le van a juzgar; estos le invaden incluso días y semanas antes de tener que asistir a un acto público, como una reunión o una cena de empresa.
  • Sentimientos de vergüenza, temor e inseguridad ante la posibilidad de ser evaluado por los otros, mostrándose tímido ante los demás, pudiendo llegar a sonrojarse cuando se encuentra en presencia de otras personas, e incluso a sentir malestar físico, como dolor de estómago, si la situación continúa.
  • Conciencia de irracionalidad, por la cual la persona se da cuenta de que aquello que piensa y siente es excesivo y exagerado y poco realista, y a pesar de ello no es capaz de evitarlo.
  • Tendencia a evitar lugares o eventos en donde prevea que va a exponerse socialmente, buscando excusas, e incluso inventándolas, para evitar tener que hacer frente a una situación que está convencido de que será desastrosa.
  • Problemas para mantener relaciones de amistad, que también puede llegar a afectar a las relaciones íntimas de pareja, debido a que en ambos casos se requiere de cierto nivel de actividades sociales, ya sea de ocio, culturales, o de otro tipo, que la persona que sufre fobia social no está dispuesto a aceptar.

Estos síntomas se expresan en mayor medida cuando las personas con las que el afectado por fobia social tiene que mantener contacto son desconocidas o tienen una destacada importancia social o laboral para él; igualmente, cuando se encuentra con alguien que le gusta, pero con quien no ha llegado a entablar una relación de amistad, puede experimentar un incremento de los síntomas descritos.

Creado: 12 de junio de 2014

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