La fisioterapia reduce el riesgo de infecciones en pacientes con ELA

Las personas con esclerosis lateral amiotrófica podrían mejorar su calidad de vida y reducir el riesgo de contraer infecciones si se tratan con fisioterapia, como ha explicado el CPFCM con motivo del Día Mundial de la ELA.
Escrito por: Natalia Castejón

19/06/2020

La fisioterapia reduce el riesgo de infecciones en pacientes con esclerosis lateral amiotrófica

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) ha informado de que los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) podrían mejorar su calidad de vida y minimizar el riesgo de infecciones –una de las principales complicaciones de la enfermedad– si se someten a tratamientos con fisioterapia.

Esta declaración se ha dado a conocer con motivo del Día Mundial de la ELA, que tiene lugar cada 21 de junio. Los fisioterapeutas han hecho hincapié en lo importante que es su técnica para el tratamiento de estos pacientes, pues los músculos de las personas con esta enfermedad degenerativa son incapaces de generar la fuerza necesaria, por lo que es fundamental mantenerlos en las mejores condiciones posibles mediante la fisioterapia.

La fisioterapia mejora la funcionalidad y el buen estado de los músculos respiratorios, lo que reduce el riesgo de infecciones y mejora la calidad de vida

También han incidido en que los músculos respiratorios pueden verse afectados por la ELA y por ello deberán incluirse en los tratamientos de las sesiones de fisioterapia, para conseguir mantenerlos en correctas condiciones,  y retrasar así el deterioro funcional. Todo ello propiciará una mejora en su calidad de vida y una reducción del riesgo de contraer infecciones.

Tres enfoques de la fisioterapia para la ELA

Montserrat Ruiz-Olivares, secretaria general del CPFCM, ha explicado que: “Los fisioterapeutas son los profesionales sanitarios encargados de indicar al paciente cómo trabajar y fortalecer esa musculatura respiratoria desde el inicio, enseñando una correcta respiración diafragmática y manteniendo la movilidad y elasticidad de la caja torácica”.

El trabajo del fisioterapeuta en pacientes con ELA, según explica Ruiz-Olivares, consiste en tres enfoques: educacional, pues enseñan pautas para retrasar o reducir las consecuencias de la pérdida de funcionalidad; terapéutico, para tratar los efectos y consecuencias derivados de la degeneración neuromuscular; y paliativo, pues está encaminado a ofrecer una serie de herramientas para mejorar la calidad de vida y reducir el dolor en las etapas más duras de la enfermedad.

Al comienzo de la ELA, el tratamiento suele estar enfocado en una terapia basada en ejercicios globales y específicos para mantener la funcionalidad musculoesquelética y cardiorrespiratoria, para ir posteriormente evolucionando hasta las técnicas activas-asistidas y pasivas con terapia manual, estiramientos, movilizaciones y tratamiento postural. Por eso es tan importante la fisioterapia en esta enfermedad, pues es capaz de ralentizar el deterioro progresivo y de mantener la funcionalidad.

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