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Un nuevo fármaco acelera la curación de la fractura de fémur

Un nuevo agente anabólico óseo, que se puede administrar de forma intravenosa, es capaz de reducir hasta un 60% el tiempo que tarda en curarse una fractura de fémur, sin afectar al tejido sano que rodea la lesión.
Escrito por: Eva Salabert

12/11/2018

Fractura de fémur

Los medicamentos de los que se disponía hasta ahora para acelerar la curación de una fractura ósea tenían que administrarse directamente sobre la lesión durante la intervención quirúrgica, lo que no siempre es posible. Pero ahora, un grupo de científicos de la Universidad Purdue de Indiana, en Estados Unidos, han desarrollado un nuevo fármaco –el dasatinib-aspartato 10 conjugado (DAC)– que puede administrarse por vía intravenosa y reduce un 60% el tiempo de curación de la fractura de fémur.

Los resultados del estudio que ha demostrado la eficacia y seguridad de este nuevo agente anabólico óseo, que disminuye la duración del proceso de curación hasta recuperar por completo la fuerza mecánica, de ocho, a tan solo tres o cuatro semanas, y que no daña los tejidos sanos que rodean a la fractura, se han presentado en la Reunión PharmaSci 360 de la Asociación Americana de Científicos Farmacéuticos que se acaba de celebrar.

Terapia dirigida aporta mejoras en la densidad ósea

La nueva terapia es igual de efectiva si se administra en días alternos o a diario, y su efectividad tampoco disminuyó al retrasar el tratamiento una o dos semanas para permitir que se estabilizar el riego sanguíneo en la zona fracturada. Aunque ya se había comprobado que el dasatinib obtenía mejoras en la tasa de curación, al combinarlo con aspartato 10 se duplicaron los buenos resultados respecto a la densidad ósea, en la que se produjo un incremento del 114%.

La nueva terapia para tratar fracturas reduce el tiempo de curación hasta recuperar por completo la fuerza mecánica, de ocho, a tan solo tres o cuatro semanas

Mingding Wang, de la Universidad de Purdue, ha explicado que aunque en muchas ocasiones las fracturas de hueso no precisan cirugía, la mayoría requieren un prolongado periodo de tiempo para curarse, y esto puede contribuir tanto a la pérdida de productividad del afectado, como al desarrollo de morbilidades, y hasta de complicaciones que causen la muerte del paciente.

Por ello, este especialista ha querido destacar la importancia de poder contar con una nueva alternativa terapéutica que permita acelerar la recuperación de la lesión sin causar ningún perjuicio a los huesos y tejidos circundantes sanos. El próximo objetivo es comprobar la eficacia de este producto terapéutico en otras fracturas, incluyendo las de hueso largo, las de cadera, las craneofaciales, las fusiones espinales y las pseudoartritis.

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