Descubren cómo el sexo del bebé influye en complicaciones del embarazo

Algunas moléculas clave en la gestación son moduladas por el sexo del feto, lo que explicaría que las embarazadas que esperan un bebé varón pueden tener más riesgo de complicaciones como la diabetes gestacional o la preeclampsia.
Escrito por: Eva Salabert

15/12/2020

Feto varón, mayor riesgo complicaciones

Un estudio realizado por fisiólogos de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha descubierto por qué las mujeres embarazadas cuyo futuro bebé es un varón tienen más riesgo de sufrir algunas complicaciones del embarazo como la preeclampsia o la diabetes gestacional. Según sus resultados, publicados en la revista Cytokine, el sexo del feto influye en la modulación de ciertas moléculas que resultan clave en la gestación.

Aunque ya se había comprobado que las embarazadas de fetos masculinos tenían más probabilidades de tener un parto prematuro u otras complicaciones gestacionales como las mencionadas, no se conocían los mecanismos asociados a ello. Entre las hipótesis que se barajaban para explicarlo estaban la posibilidad de que la madre tuviera más sensibilidad a mediadores inflamatorios, como las citoquinas, o algún tipo de respuesta del sistema endocrino ante fetos masculinos, o alteraciones del flujo sanguíneo de la placenta.

“Un desequilibrio a favor de citoquinas proinflamatorias puede ser la base de una enfermedad gestacional”

La nueva investigación, en la que también han participado el Hospital Universitario La Paz (HULP) y la University Medical Center Hamburg-Eppendorf (Alemania), ha comprobado que el sexo del feto influye en los niveles de citoquinas inflamatorias y de óxido nítrico de las mujeres embarazadas, y que las embarazadas que esperan un varón pueden tener una menor capacidad para contener un ambiente proinflamatorio, aunque presentan más factores vasodilatadores que las embarazadas con un feto femenino.

Más riesgo de complicaciones en embarazadas de un feto varón

Los investigadores analizaron muestras de sangre de 85 embarazadas sanas en su semana 10 de embarazo, y centraron su estudio en las concentraciones de citoquinas que modulan los procesos inflamatorios y en moléculas relacionadas con el metabolismo del óxido nítrico como principal vasodilatador en la placenta.

“En concreto —han declarado estos científicos— determinamos por micro-array los niveles de citoquinas pro-inflamatorias (IL-1a, IL-1b, IL-6, TNFa), anti-inflamatorias (IL-4, IL-10, IL-13) y quimioquinas (IL-8, MCP-1, IFNg), y por LC-MS/MS moléculas relacionadas con el metabolismo del óxido nítrico (L-Arginina, Nitratos, ADMA, SDMA)”. Encontraron mayores niveles de la citoquina proinflamatoria IL-1 IL-1b en las mujeres con fetos varones, mientras que fueron menores los de IL-13, una importante citoquina anti-inflamatoria en la gestación.

Las citoquinas proinflamatorias son fundamentales al comienzo de la gestación para que se dé una placentación correcta, pero después sus niveles deben disminuir y aumentar los de las citoquinas antiinflamatorias. Como explican los autores del trabajo “un delicado equilibrio entre las citoquinas pro, anti-inflamatorias y quimioquinas es crucial para un adecuado embarazo. Un desequilibrio a favor de citoquinas pro-inflamatorias puede ser la base de una enfermedad gestacional”.

Los niveles de citoquinas maternos podrían servir como marcadores para identificar a embarazadas con un desequilibrio inflamatorio y más riesgo de desarrollar una complicación gestacional

Además, añaden, “la respuesta inmune placentaria es diferente dependiendo del sexo fetal, y es posible que la unidad placenta-feto masculino pueda ser más susceptible de este desequilibrio”. Estos expertos señalan que sus hallazgos sugieren que los niveles de citoquinas maternos podrían estar reflejando los niveles de citoquinas en la placenta, y que si es así dichos niveles podrían servir como potenciales marcadores para identificar a embarazadas con un desequilibrio inflamatorio, y que por tanto tienen riesgo de desarrollar una complicación gestacional.

En el estudio también se encontraron mayores niveles de nitratos – el producto final de la oxidación del óxido nítrico– en mujeres embarazadas con fetos varones, que podrían deberse a la estimulación de la enzima que sintetiza este compuesto (óxido nítrico sintasa) por la testosterona, hormona sexual que ya está presente en el feto masculino.

El óxido nítrico es el factor vasodilatador más importante en la placenta, y sus niveles elevados son en principio una ventaja porque suponen una mejor adaptación vascular durante el embarazo y un mayor flujo de sangre a los fetos masculinos, pero esto puede convertirse en una desventaja en presencia de un ambiente pro-oxidante, como sucede en afecciones gestacionales como la preeclampsia o la diabetes gestacional, en las que se producen muchos radicales libres de oxígeno que destruyen el óxido nítrico y generan peroxinitrito, un compuesto tóxico para las células.

Los autores del estudio concluyen que “en conjunto, nuestros resultados demuestran que algunas moléculas importantes en la gestación son moduladas por el sexo del feto. Sería necesaria más investigación en este campo que permita evaluar el papel del sexo para predecir la evolución de una patología gestacional”.

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