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Los vídeos caseros familiares pueden ayudar a diagnosticar el autismo

Analizar vídeos caseros podría ayudar a diagnosticar el autismo en niños, gracias a modelos de aprendizaje automatizado que incluyen entre cinco y 12 características del comportamiento de los menores al jugar o interactuar.
Escrito por: Eva Salabert

30/11/2018

Familia realizando un vídeo doméstico

Ocho modelos de aprendizaje automatizado, que han sido desarrollados por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford de California (EE.UU.), son capaces de ayudar a diagnosticar trastornos del espectro autista (TEA) en los niños analizando vídeos familiares caseros. El modelo más eficaz consiguió identificar al 94,5% de los niños autistas, y a un 77,4% de los que no presentaban el trastorno.

Dennis Wall, profesor de Pediatría y Ciencia de Datos Biomédicos de Stanford y uno de los autores de la investigación, que se ha publicado en la revista científica PLOS Medicine, ha explicado que estos modelos contienen algoritmos que incluyen entre cinco y 12 características del comportamiento que tienen los menores mientras interaccionan socialmente o emplean diversos objetos, y proporcionan una puntuación que indica si los niños tienen o no TEA.

El modelo más eficaz logró identificar el 94,5% de los casos de niños autistas y a un 77,4% de los pequeños que no eran autistas

Los investigadores reclutaron a un grupo de familias y pidieron a los padres que grabaran vídeos caseros de uno a cinco minutos de duración en los que fuera posible observar la cara y las manos de los niños, así como su interacción social y su forma de utilizar diferentes utensilios, incluyendo juguetes o lapiceros. Entre todos los vídeos, 116 mostraban a niños diagnosticados con autismo con una edad promedio de cuatro años y 10 meses, y en otras 46 grabaciones aparecían pequeños que estaban desarrollando TEA, y cuya edad promedio era de dos años y 11 meses.

Un método rápido que evalúa al niño en su ambiente natural

Las grabaciones fueron entonces analizadas por evaluadores no expertos empleando un cuestionario con 30 preguntas con respuestas ‘sí’ o ‘no’ que se basaban en comportamientos típicos de personas con autismo, y las respuestas a estas preguntas se incorporaron, junto a los datos de cada vídeo, a los ocho modelos matemáticos creados por los científicos.

Uno de los modelos resultó ser el más eficaz, ya que logró identificar el 94,5% de los casos de niños autistas y un 77,4% de los pequeños que no eran autistas. Para confirmar su efectividad se utilizó de nuevo para analizar otros 66 vídeos, en la mitad de los cuales aparecían niños con autismo, y se comprobó que identificaba correctamente un 87,8% de los casos de TEA y un 72,7% de los menores que no tenían estos trastornos.

El profesor Wall ha señalado que los vídeos caseros tienen grandes ventajas porque agilizan la detección de los TEA de forma eficiente y podrían ser incluso utilizados por los pediatras –lo que reduciría el tiempo hasta el diagnóstico y permitiría instaurar el tratamiento antes de los cinco años de edad, cuando las terapias conductuales tienen más éxito–. Además, con ellos se puede evaluar la conducta del niño en su ambiente natural, ya que hacerlo en el entorno clínico es artificial y puede provocar que los menores se comporten de forma atípica.

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