Vacunas en la tercera edad
En los mayores de 60 años, sobre todo si padecen enfermedades crónicas, las vacunas contra la gripe o el neumococo disminuyen significativamente la mortalidad y las hospitalizaciones. Conoce cuáles debes ponerte.

Vacunas recomendadas en la tercera edad

Mujer de la tercera edad sin vacunar
La vacuna de la gripe es una de las más necesarias para las personas mayores por su gran incidencia en este sector de la población.

Actualizado: 18 de enero de 2021

La actual situación de pandemia por coronavirus ha convertido a las vacunas contra el COVID-19 que ya han sido aprobadas, como la de Pfizer o Moderna, en fármacos imprescindibles para proteger a las personas de la tercera edad frente a una enfermedad que suele ser grave en este grupo de población. Aunque la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) señaló la necesidad de esperar nuevas evidencias científicas antes de hacer su valoración debido a la escasa representatividad de esta franja de edad en los estudios clínicos, recientemente ha reconocido que estas vacunas son seguras para los mayores.

Además de esta nueva profilaxis, las principales vacunas que recomiendan los expertos de la SEGG para los mayores de 60 años y, en general, para la población adulta considerada grupos de riesgo, como es el caso de las personas inmunodeprimidas o que padecen enfermedades crónicas (trastornos cardiovasculares o pulmonares, neuropatías, afecciones hepáticas, renales o sanguíneas), así como los profesionales sanitarios o cuidadores de enfermos, son:

  • Vacuna contra la gripe. La prevención frente a la gripe es fundamental en este sector de la población, porque contribuye a evitar la aparición de otras patologías asociadas como neumonía, bronquitis, sinusitis…, que pueden comprometer seriamente la salud del paciente. Además, varios estudios epidemiológicos sugieren una relación inversa entre la vacunación contra la gripe y el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular.

Las vacunas contra la gripe y el neumococo reducen más de un 30% la hospitalización de personas mayores, y un 50% la mortalidad causada por estos virus y las complicaciones asociadas

  • Vacuna contra el neumococo. El neumococo provoca patologías como meningitis, neumonía, sepsis, sinusitis o bacteriemia, y la tasa de mortalidad en el caso de los pacientes de edad avanzada está entre un 20 y un 40%. Se estima que la mortalidad por enfermedad neumocócica en adultos es siete veces mayor que en el caso de los niños, lo que se atribuye a una mayor presencia de patologías previas que empeoran el pronóstico de la enfermedad. Las actuales vacunas antineumocócicas son capaces de prevenir la neumonía invasiva un 60-70% en adultos y mayores, disminuyendo significativamente los ingresos hospitalarios y la mortalidad.
  • Vacuna contra el herpes zóster. Hace unos años que la SEGG la incluyó en sus recomendaciones de vacunación para adultos y mayores, y está disponible desde la temporada 2015-2016. El virus de la varicela permanece latente en el organismo, y cuando disminuye la capacidad del sistema inmune se reactiva, provocando su característica culebrilla. En los pacientes inmunodeprimidos la infección se puede extender a diversos órganos, lo que se conoce como zóster diseminado, una patología grave que incluso puede causar la muerte del afectado por neumonitis, hepatitis o encefalitis, tal como explica el Dr. Luis Salleras, miembro del Grupo de Vacunas de la SEGG. En cualquier caso, el herpes zóster causa mucho dolor y puede llegar a volverse crónico, deteriorando seriamente la calidad de vida del paciente, de ahí la importancia de esta vacuna.
  • Vacuna contra el tétanos. La SEGG advierte que la mayoría de las personas mayores no están protegidas frente al tétanos, y recomienda que se vacunen para prevenir esta enfermedad, sobre todo si tienen heridas. En las recomendaciones generales de vacunación este organismo incluye también 1 dosis de recuerdo si previamente se han recibido cinco dosis documentadas de difteria-tétanos (tipo adulto) o difteria-tétanos-tos ferina (tipo adulto).

En el informe de la SEGG sobre Recomendaciones de vacunación para adultos y mayores 2018-2019 se recogen también otras vacunas que estarían indicadas en determinados individuos o grupos de riesgo, o en situaciones epidemiológicas especiales, y que se administrarían bajo criterio médico, como las destinadas a prevenir las hepatitis A y B, la enfermedad meningocócica o la varicela.

Fuente: Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG)

Creado: 8 de septiembre de 2015

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