¿Por qué llora mi bebé?
Te ayudamos a identificar las causas más comunes del llanto para calmar las necesidades de tu bebé, y reconocer los signos que pueden indicar que detrás de sus lloros hay un problema de salud.

¿Cuáles son las causas más frecuentes del llanto del bebé?

Actualizado: 9 de septiembre de 2019

Que un bebé llore a menudo es casi normal, lo que no quita para que hagamos por conocer qué causa su llanto y qué podemos hacer para calmarlo.

Estas son las causas más frecuentes del llanto del bebé y los trucos para solucionarlo:

  • Llanto de hambre

    Hambre

    Es la causa más habitual. Es un llanto agudo, a intervalos cortos, y que se acompaña de movimientos de chupeteo. Acercando un dedo a las comisuras de la boca del bebé veremos como lo sigue y busca, queriendo succionar; los padres tardan poco tiempo en identificar el llanto por hambre.

     SOLUCIÓN: en este punto es importante recordar que los pediatras siempre recomendaremos alimentar al bebé con leche materna. No sólo aporta beneficios nutricionales e inmunológicos, sino que el contacto directo del bebé con la piel de su madre y el escuchar el corazón que ha estado acompañándole durante nueve meses le ofrecerá consuelo y calmará su ansiedad.

  • Llanto de frío o calor

    Frío o calor

    En las primeras horas de vida los recién nacidos son más vulnerables a los cambios de temperatura y es necesario evitar que pierdan calor. Sin embargo, más adelante el bebé tiene las mismas sensaciones térmicas que un niño mayor o un adulto: si nosotros tenemos calor, él tendrá calor y si tenemos frío, él también, pero no necesariamente “más”.

     SOLUCIÓN: un error frecuente en los padres primerizos es abrigarlos demasiado (incluso en los meses cálidos), y los bebés suelen llorar más por calor que por frío. Todos los veranos se ve en Urgencias el caso de unos padres desesperados por el llanto inconsolable del bebé, y cuando el pediatra le desviste para explorarle debe retirar body, pijama, jersey, abriguito, manta e incluso un gorro en pleno mes de Agosto… Lógicamente, en el momento en que el bebé es liberado de todo ese exceso de ropa, deja de llorar.

  • Llanto de sueño

    Sueño

    En este caso será un llanto más apagado e inquieto, menos intenso que el llanto enérgico por hambre. Cuando el bebé tiene sueño tenderá a frotarse los ojos con las manos y bostezará.

     SOLUCIÓN: la temperatura ideal en la habitación para que esté cómodo es de 20-21ºC. Acunarlo con movimientos suaves y rítmicos, mecerlo, dejarlo en contacto piel con piel o entonar alguna nana le relajarán para que inicie el sueño. En ocasiones el llanto puede preocupar tanto a los padres que en su desesperación para que el bebé deje de llorar acaban involuntariamente meciéndolo de una forma intensa y rápida, lo que puede incomodarlo todavía más y perpetuar la situación. Ante todo, suavidad, mimo y mucho cariño.

  • Llanto de incomodidad

    Incomodidad

    Aunque hay algunos bebés que no se quejan, para la mayoría la sensación de estar mojados y con el pañal sucio les produce incomodidad y llanto. La piel del culito del bebé es muy sensible, llegándose a producir en algunos casos una verdadera dermatitis del pañal.

     SOLUCIÓN: para evitarlo, habrá que cambiar el pañal del bebé siempre que detectemos que está sucio. Los bebés que toman pecho pueden llegar a deponer hasta ocho o nueve veces al día, tantas como tomas realicen (es normal, no hay que pensar que el bebé tiene diarrea). No hay que esperar a que el pañal esté totalmente sucio o empapado para cambiarle.

  • Llanto de cólico

    Cólico del lactante

    es un llanto que suele aparecer el final de la tarde o noche, intenso, agudo, con gran irritabilidad y enrojecimiento facial, que puede acompañarse de distensión abdominal; los padres suelen decir que les parece que “al bebé le duele la barriga”. Para definirlo como tal los pediatras utilizamos la “regla del 3”: llanto más de 3 horas al día, más de 3 días a la semana y durante más de 3 semanas. El cólico del lactante es una situación muy frecuente, llegando a afectar hasta un 50% de los recién nacidos, hasta los tres o cuatro meses de edad. Sus causas no están claramente establecidas y tampoco se ha demostrado que ningún tratamiento farmacológico sea realmente efectivo.

     SOLUCIÓN: algunas de las medidas que pueden ser útiles son acunarlo y mecerlo rítmicamente. Más de una vez se ha dado el caso de padres que acuden a Urgencias debido al llanto inconsolable del bebé y al llegar éste ya ha dejado de llorar: el suave traqueteo de un paseo en coche le ha tranquilizado.

Creado: 28 de noviembre de 2012

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