Miedo a equivocarse: cómo superarlo y avanzar
No tomar decisiones por miedo a equivocarse no garantiza dejar de cometer errores, porque en realidad el miedo al fracaso te confina a tu zona de confort y te impide avanzar y realizarte como persona. Aprende cómo superarlo.

Consecuencias del miedo a equivocarse y perfil de los afectados

Actualizado: 22 de noviembre de 2019

La principal consecuencia emocional del miedo a equivocarse en su forma patológica es la falta de satisfacción consigo mismo que experimentan los afectados. Las personas que temen equivocarse no emprenden, no deciden, no avanzan ni crecen. No se autorrealizan, la necesidad más alta a la que según Maslow tiende todo ser humano sano. Por ello, la autoestima se encuentra significativamente comprometida por el miedo a equivocarse.

La frustración y la vergüenza suelen aparecer como consecuencia de este miedo, y se acaban convirtiendo en causa del mismo, que en ocasiones da paso a la envidia por lo que otros consiguen y ellos no. También la ansiedad está involucradas en el miedo a equivocarse, ya que aparece en situaciones de incertidumbre y ambigüedad, situaciones en las que nos cuesta elegir la respuesta más conveniente y, por consiguiente, incrementa el miedo a fracasar.

Perfil de las personas que temen cometer errores y equivocarse

A nivel funcional las consecuencias son obvias. El miedo a equivocarse tiene su estrellato principal en la dificultad para tomar decisiones, que hace que estas personas acampen en su zona de confort y no se desarrollen como adultas. En otras ocasiones, ven trenes pasar (laborales, de pareja…) acostumbrándose a las pérdidas continuas. Esto les puede generar niveles de tristeza casi permanentes que aumenten las probabilidades de que se depriman.

Perfil de las personas que temen cometer errores

Las personas que padecen este abanico emocional asociado al miedo a equivocarse comparten algunas características comunes, como:

  • Elevado rasgo de ansiedad; presentan una tendencia mayor que otras personas a interpretar diferentes situaciones como amenazantes.
  • Introvertidas y con dificultad para expresar sus emociones.
  • Pocas habilidades sociales.
  • Estilo de personalidad dependiente (creen que siempre hay alguien más fuerte que ellos que puede ayudarles a resolver sus problemas).
  • Rasgo de personalidad evitativo: tendencia a evitar situaciones que les causan ansiedad o malestar, a pesar de las consecuencias negativas que puede conllevar el hecho de no afrontarlas.
  • Figuras paternas muy protectoras o autoritarias.
  • Bajo autoconcepto.
  • No disponen de estrategias para tomar decisiones, por lo que se sienten abrumadas ante situaciones que lo exijan.

Creado: 22 de noviembre de 2019

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD