PUBLICIDAD

Comer nueces ayuda a evitar problemas cardiovasculares en diabéticos

Las personas con diabetes tipo 2 que consumen cinco raciones de frutos secos a la semana, especialmente nueces, podrían ver reducido hasta en un 34% el riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular.
Escrito por: Natalia Castejón

22/02/2019

Nueces

Una nueva investigación, llevada a cabo por miembros de la Harvard TH Chan School of Public Health (EE.UU.), ha encontrado que comer unas cinco raciones de frutos secos a la semana (alrededor de 30 gramos), especialmente si se trata de nueces, almendras o pistachos podría tener efectos beneficiosos en la salud cardiovascular de los pacientes con diabetes tipo 2.

El estudio, publicad en la revista Circulation Research, realizó un seguimiento a 16.217 personas antes y después de ser diagnosticadas con diabetes tipo 2, las cuales cumplimentaron un cuestionario sobre su consumo de frutos secos. En el tiempo que duró el trabajo, desde 1980 hasta 2014, se produjeron 3.336 casos de enfermedades cardiovasculares –2.567 coronarias y 789 de accidente cerebrovascular– y 5.682 fallecimientos –1.663 por patología cardiovascular y 1.297 por cáncer–.

Incluir frutos secos en la dieta protege la salud del corazón

Aunque según los resultados las nueces eran las más saludables, también mostraron que comer cualquier tipo de fruto seco arbóreo (no salados ni fritos) podía tener beneficios para el corazón; así los pacientes que comían cinco porciones de estos alimentos a la semana tenían un 34% menos riesgo de morir como consecuencia de un problema cardiovascular, un 31% menos probabilidades de morir por cualquier causa, un 20% menos de desarrollar patologías coronarias, y hasta un 17% menos de incidencia de cualquier enfermedad cardiovascular, en comparación con aquellos que tomaban menos de 28 gramos al mes.

Debido a sus nutrientes los frutos secos podrían ayudar a controlar la presión arterial, el azúcar en sangre, el metabolismo de las grasas y la inflamación

Los investigadores también observaron que los individuos que aumentaron la ingesta de frutos secos tras el diagnóstico de esta enfermedad endocrina, comparándolos con las personas que no cambiaron sus hábitos de consumo de estas semillas tras conocer que tenían diabetes tipo 2, tuvieron un 27% menos riesgo de muerte prematura por cualquier causa y un riesgo un 25% menor de fallecimiento por enfermedad cardiovascular, un 15% menos de problemas coronarios y un 11% menos de afección cardiovascular.

Gang Liu, y el resto de autores del estudio, han explicado que incluso una ración pequeña de este tipo de alimento que se añada en la dieta cada semana podría reducir un 3% el riesgo de patología cardiovascular y un 6% las posibilidades de morir por una enfermedad de este tipo. Esto, según el investigador, indica que nunca es tarde para empezar a añadir de forma moderada frutos secos en nuestra dieta, pues hasta una cantidad mínima puede tener un impacto positivo en tu salud.

Los frutos secos más eficaces en la prevención cardiovascular

Los frutos secos arbóreos que mostraron mayor eficacia en la prevención cardiovascular fueron los anacardos, las nueces, las nueces de Brasil, las de Macadamia, las nueces pecanas, las almendras, las avellanas y los piñones, y los que menos los cacahuetes, que en realidad son legumbres, pues crecen bajo tierra.

Los investigadores han advertido que la diabetes tipo 2 está asociada a la hipercolesterolemia, problemas de corazón y accidentes cardiovasculares, por lo que los ácidos grasos insaturados, calcio, magnesio, potasio, vitamina E, vitamina B9 o fibra que aportan estos frutos podrían ser muy útiles en la prevención. Estos expertos apuntan que ingerir alimentos con este tipo de nutrientes ayuda a controlar el azúcar en sangre, el metabolismo de las grasas, la presión arterial y la inflamación, por lo que recomiendan incluirlo en nuestra dieta.

Otras de las razones esgrimidas por las que las nueces de árbol pueden ser más cardioprotectoras es que tienden a consumirse con la piel o la cáscara externa, en la que residen la mayoría de los antioxidantes.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD