Seguir la dieta mediterránea retrasa el desarrollo de párkinson

Una alimentación similar a la dieta mediterránea o la dieta MIND –que combina la primera con la dieta DASH contra la hipertensión– favorece la salud cerebral y puede retrasar la aparición del párkinson entre ocho y 17 años.
Escrito por: Eva Salabert

18/01/2021

Dieta mediterránea retrasa el párkinson

El tipo de alimentación es clave para mantener una buena salud, y ahora una nueva investigación realizada por científicos de la Universidad de Columbia Británica (UBC), en Canadá, sugiere que seguir la dieta mediterránea o la dieta MIND, que combina las características de la primera y de la DASH (dieta de Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión) puede beneficiar al cerebro y retrasar la aparición del párkinson, una enfermedad neurodegenerativa.

En concreto, sus resultados muestran que “los individuos con enfermedad de Parkinson (EP) tienen una edad de inicio significativamente más tardía si su patrón de alimentación se ajusta estrechamente a la dieta de tipo mediterráneo. La diferencia mostrada en el estudio fue de hasta 17 años más tarde en las mujeres y ocho años más tarde en los hombres", explica Silke Appel-Cresswell autora principal del estudio.

Efectos de los alimentos en la salud cerebral

Los investigadores estudiaron la adherencia a este tipo de dietas –que se caracterizan por un reducido consumo de carne y una mayor ingesta de frutas vegetales, granos enteros y grasas saludables– y la edad a la que se iniciaba el párkinson en 176 personas, y encontraron una relación entre un patrón alimentario similar a estas dietas y un retraso en la aparición de la enfermedad que llegó a ser de hasta 17,4 años en las mujeres y de 8,4 años en los hombres.

Se encontró una asociación entre una alimentación similar a las dietas mediterránea y DASH y un retraso en la aparición del párkinson de 17,4 años en las mujeres y 8,4 años en los hombres

En las mujeres el impacto sobre su salud fue más significativo con la dieta MIND, que es lo que sucedió con la dieta mediterránea en el caso de los hombres. Aunque entre ambas dietas las diferencias son sutiles podrían ayudar a determinar el impacto de los diferentes alimentos y micronutrientes sobre la salud cerebral, ya que alrededor del 60% de los diagnósticos de párkinson se dan en varones.

Y es que, según ha explicado Aril Metcalfe-Roach, otra de las autoras del trabajo, “si entendemos las diferencias de sexo entre la dieta MIND y la dieta mediterránea, entonces podríamos entender mejor las diferencias de sexo que impulsan la enfermedad de Parkinson en primer lugar". Aunque hace tiempo que se conocen los efectos neuroprotectores de la dieta MIND para enfermedades como el alzhéimer y la demencia, esta es la primera investigación que sugiere que existe una relación entre esta dieta y la salud del cerebro en el caso del párkinson.

El Dr. Brett Finlay, profesor en el departamento de bioquímica y biología molecular y microbiología e inmunología en la UBC, ha añadido que sus hallazgos vuelven a señalar a la conexión intestino cerebro en el origen del párkinson y muestra además que una alimentación saludable no solo influye en la EP, sino en muchas otras enfermedades cognitivas, por lo que este grupo de científicos tiene intención de continuar analizando la potencial conexión entre la microbiota y sus efectos en el cerebro.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD