39.000 mujeres mueren cada año a consecuencia de abortos inseguros

El 13% de las muertes maternas se debe a interrupciones no seguras del embarazo, un problema incrementado durante la pandemia, que ha tenido un impacto devastador en la capacidad de las mujeres para acceder a abortos seguros.
Escrito por: Natalia Castejón

29/09/2021

39000 mujeres mueren por aborto inseguro

Coincidiendo con el Día Internacional del Aborto Seguro, que tiene lugar cada 28 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado a conocer las cifras más actualizadas sobre la cantidad de abortos inducidos practicados en el contexto de la pandemia de COVID-19 y ha puesto en alerta sobre la cifra de muertes maternas debidas a los abortos inseguros, que están a la orden del día en países donde no hay regulación o está prohibida la interrupción voluntaria del embarazo. En concreto, este tipo de aborto acaba con la vida de 39.000 mujeres cada año, muertes que se podrían evitar.

Según los datos de la OMS la mitad de los embarazos mundiales no son planeados, y aunque a nivel mundial el aborto es un procedimiento común, 3 de cada 10 embarazos terminan en un aborto inducido. Las complicaciones son poco comunes cuando los abortos son seguros, es decir, cuando se realizan con alguno de los métodos recomendados por la OMS, teniendo en cuenta la duración del embarazo y llevado a cabo por personal sanitario cualificado.

Pero cuando las mujeres encuentran barreras para llevar a cabo un aborto oportuno, asequible y seguro, es cuando recurren al aborto inseguro. Según la OMS casi la mitad de todos los abortos son inseguros en el mundo, el 97% de todos ellos ocurren en países en desarrollo.

Casi la mitad de todos los abortos son inseguros en el mundo, el 97% de todos ellos ocurren en países en desarrollo

Se trata de un problema que durante estos últimos meses de crisis sanitaria se ha visto incrementado, ya que la pandemia de COVID-19 ha tenido impactos devastadores en la capacidad de las mujeres para acceder a abortos seguros. La suspensión de los programas de extensión de planificación familiar, las restricciones de movimiento, las interrupciones en la cadena de suministro y el miedo a contraer COVID-19 han impedido que las mujeres puedan tomar decisiones informadas y seguras sobre salud reproductiva.

Concretamente, la OMS afirma que entre el 4,7% y el 13,2% de las muertes de embarazadas se pueden asociar a la práctica de un aborto inseguro, siendo más comunes en países en desarrollo, más de la mitad de ellos en Asia. Nada más y nada menos que unas 7 millones de mujeres requieren de ingreso hospitalario como consecuencia de técnicas inseguras para abortar en países en desarrollo y.

Alguna de esas técnicas inseguras para interrumpir el embarazo son el legrado afilado, ingesta de sustancias cáusticas, brebajes tradicionales o incluso la inserción en la vagina de cuerpos extraños. Son muchos los motivos por los que las mujeres, muchas de ellas adolescentes, recurren a este tipo de abortos peligrosos, entre ellas están las leyes restrictivas, el alto coste del procedimiento en centros especializados, la escasa disponibilidad de servicios, el estigma o el retraso en la atención médica necesaria.

Los abortos voluntarios han descendido en España por el COVID-19

El Ministerio de Sanidad de España también ha aprovechado esta fecha destacada para dar a conocer el Registro Estatal de Interrupciones Voluntarias del Embarazo. En el documento se indica que la tasa de abortos voluntarios en el país durante 2020 fue de 10,30 por cada 1.000 mujeres entre 15 y 44 años, mientras que en 2019 esta cifra fue del 11,53. Esto, según explican, podría deberse a la situación extraordinaria provocada por el confinamiento domiciliario por la pandemia de COVID-19.

De todos estos abortos, el 71,85% se realizó antes de la octava semana de gestación y solo el 0,18% se hizo después de la semana 23 de embarazo. Según los datos, en el 41,31% de los casos no se utilizó ningún método anticonceptivo para evitar el embarazo.

En España el aborto voluntario está permitido antes de la semana 14 de gestación, excepto en caso de patología fetal o por salud física o mental de la madre, que se amplia hasta la semana 22

En España el aborto voluntario está contemplado en la legislación antes de la semana 14 de gestación, excepto en caso de patología fetal o por salud física o mental de la madre, que se amplia hasta la semana 22. Por este motivo es difícil encontrar casos de abortos inseguros en el país.

Aun así, “el Departamento que dirige la ministra Carolina Darias tiene el firme propósito de seguir garantizado el derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo en la sanidad pública, mejorando el acceso de esta prestación en el Sistema Nacional de Salud, al tiempo que valora el trabajo que desarrollan todas y todos los profesionales sanitarios dentro y fuera del Sistema a favor de la salud y la seguridad de las mujeres”, explican en el documento difundido.

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