Las emisiones de los aviones aumentan el riesgo de parto prematuro

Los factores ambientales pueden afectar a la gestación, y un estudio revela que las mujeres embarazadas expuestas a altos niveles de partículas ultrafinas de los aviones a reacción tienen un 14% más riesgo de parto prematuro.
Escrito por: Natalia Castejón

24/07/2020

Las emisiones de los aviones podrían aumentar el riesgo de parto prematuro

Vivir en zonas cercanas a un aeropuerto podría interferir en el correcto desarrollo del embarazo, aumentando el riesgo de tener un parto prematuro, que se ha relacionado con complicaciones en la salud del bebé, como dificultad para regular la temperatura corporal, pulmones inmaduros, un lento aumento de peso y mala alimentación.

Este ha sido el principal hallazgo de un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública Fielding de la Universidad de California (EE.UU.), en el que se han analizado los partos de 174.186 mujeres embarazadas que vivían a unos 15 km del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles y las cantidades de partículas ultrafinas de contaminación generadas por los tubos de escape de los aviones.

Las embarazadas que viven a menos de 15 km de aeropuertos podrían estar expuestas a contaminantes que se filtran al útero y que provocan parto prematuro

Los resultados del estudio, que se han publicado en la revista Environmental Health Perspectives, mostraron que las gestantes que estaban más expuestas a este tipo de polución tuvieron un 14% más probabilidades de tener un parto prematuro que las que apenas tenían contacto con estas pequeñas partículas y las que estaban en el siguiente círculo de proximidad.

Las emisiones de los aviones podrían aumentar el riesgo de parto prematuro
Mapa que muestra los niveles de contaminación del escape de un avión de reacción. Fuente: UCLA Fielding School of Public Health.

Más riesgo para el feto en zonas de rutas de vuelos entrantes

Según el estudio, estas partículas ultrafinas de contaminación generadas por los aviones de reacción pueden llegar al útero donde están los fetos, alterando su correcto desarrollo. Además, el riesgo más elevado se encuentra en las zonas residenciales que se encuentran en las rutas de vuelos entrantes y que están a favor del viento, pues son las que más niveles de contaminación presentan.

Estos hallazgos preocupan a los expertos, pues además otros estudios ya han relacionado otros tipos de contaminación, como la generada por los coches o el ruido, a más riesgo de trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y autismo, hipertensión e incluso retraso psicomotor en niños. Es por ello que piden que se tomen medidas para proteger la salud pública.

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