PUBLICIDAD

  1. Inicio
  2. Noticias
  3. Noticias de Tercera edad

Los mayores que siguen la dieta mediterránea tienen menor fragilidad

Las personas mayores de 60 años que siguen la dieta mediterránea tienen menos de la mitad de riesgo de presentar fragilidad a medida que envejecen y de sufrir fracturas, caídas, discapacidad y demencia.
Escrito por: Natalia Castejón

16/01/2018

Mayores siguiendo una dieta mediterránea

Los mayores que siguen la dieta mediterránea tienen menos de la mitad de riesgo de tener fragilidad.

Un estudio publicado en el Journal of the American Geriatrics Society revela que la dieta mediterránea podría ayudar a los adultos mayores a tener una menor fragilidad a medida que cumplen años, favoreciendo un envejecimiento activo y saludable y reduciendo las probabilidades de que sufran caídas, fracturas, discapacidad y demencia, problemas que suelen aparecer con más frecuencia en la tercera edad.

Los autores de la investigación, pertenecientes a la University College London, en Reino Unido, han analizado varios trabajos científicos que estudiaban la relación entre el cumplimiento de las pautas alimenticias que caracterizan a la dieta mediterránea y la aparición de fragilidad en los mayores. En total, se evaluaron los datos de 5.789 individuos con más de 60 años, procedentes de China, España, Francia e Italia.

Los nutrientes presentes en la dieta mediterránea pueden ayudar a mantener la actividad fisica, la fuerza muscular y la energía de los mayores

Los investigadores, que también tuvieron en cuenta factores como el sexo de los participantes, su consumo de alcohol o tabaco, si hacían ejercicio físico, su nivel socio cultural, o si padecían enfermedades, observaron que aquellos que siguieron una dieta mediterránea con una base de verduras, frutas, legumbres y cereales integrales tuvieron menos de la mitad de riesgo de presentar fragilidad durante casi cuatro años, en comparación con los que no llevaban este tipo de alimentación.

La dieta mediterránea favorece el envejecimiento activo

A medida que envejecen, las personas experimentan una disminución de su agilidad y capacidades físicas, y los mayores frágiles se suelen sentir bajos de energía, con debilidad física, y con tendencia a perder peso; además, tienen más probabilidades de caerse, lo que en la mayoría de los casos deriva en fracturas óseas, e incrementa el riesgo de tener discapacidad o demencia y, en general, una peor calidad de vida.

Aunque reconocen que hacen falta nuevos estudios más exhaustivos, y que tengan en cuenta otros factores, Gotaro Kojima y Kate Walters, autores de la investigación, han explicado que sus hallazgos contribuyen a confirmar los beneficios de la dieta mediterránea para la salud y demuestran que incluir sus alimentos –que contienen grandes cantidades de vitaminas, minerales y fibra– en el menú diario de los mayores, puede ayudar a mantener su actividad física, fuerza muscular, peso y, sobre todo, su energía.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD