18 de mayo de 2012

La depilación no es una moda actual. Ya en el Antiguo Egipto, las mujeres acostumbraban a depilarse todo el cuerpo (incluidas las zonas íntimas), al considerar que el cuerpo libre de vello era un canon de belleza, y para ello recurrían a una pasta hecha con azúcar, agua y limón, o compuesta de aceite y miel, similar a la cera que se utiliza para depilar.
Hace unos años librarse del vello indeseado de forma permanente era solo un sueño, y resultaba imprescindible recurrir con regularidad a métodos como la cera y la cuchilla para tener una piel suave y atractiva. Pero estos métodos, aunque se siguen utilizando por ser económicos y sencillos, tienen sus inconvenientes. La cuchilla debe emplearse a diario porque el pelo crece muy rápido y, en el caso de la cera, aunque al arrancar el vello de raíz se retarda su aparición, es necesario que este alcance una longitud mínima para poder eliminarlo. Algunas personas tienen un problema adicional y es que su piel se irrita cuando se depilan así, y deben elegir entre lucir el vello o tener la piel (y especialmente la de las zonas más sensibles, como las ingles) llena de rojeces, granos, pelos encarnados…
En estos casos, la solución puede ser decantarse por la depilación con láser, tecnología que se perfeccionó en los años ochenta y se utiliza desde hace más de diez años, y que supone poder olvidarse del vello durante largos periodos de tiempo.
"La privación de sueño resulta incompatible con la vida."
25% de la población soporta niveles de ruido superiores a lo permitido
Por cada decibelio que se supera el umbral de los 65 máximos recomendables se aumentan los problemas vasculares, de tensión, psiquiátricos, de audición e incluso las posibilidades de sufrir un ictus.
Fuente: 'Ruido y salud'
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