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Belleza y bienestar
Tanorexia
Un tanoréxico es aquella persona que tiene la percepción de que su piel nunca está morena y, por consiguiente, la sobreexpone al sol o a los rayos UVA. Una obsesión que conlleva no pocos peligros.
Escrito por Inma D. Alonso, Periodista experta en salud y bienestar

Tanofobia, la otra cara de la moneda

Joven pálido se cubre con una sudadera con capucha

La luz solar reporta importantes beneficios emocionales.

En el extremo opuesto a la tanorexia o adicción al sol se sitúa la tanofobia, una patología que se caracteriza por un miedo irracional al sol y a los efectos perjudiciales que puede tener para la salud, hasta tal punto que el afectado evita por todos los medios exponerse a los rayos solares y esto le causa problemas en el organismo. El primero, y muy importante, es la falta de vitamina D, porque para que el organismo pueda sintetizar suficiente cantidad de este micronutriente es necesario que la piel se exponga al sol. A consecuencia de este déficit se puede producir problemas óseos, como osteopenia, y aumenta el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer que se asocian a la carencia de dicha vitamina, como el de colon y próstata.

Aunque es necesario protegerse del sol en las horas centrales del día y utilizar fotoprotectores para evitar cáncer de piel y envejecimiento prematuro, la falta de luz solar se relaciona con diversas enfermedades, y tampoco hay que olvidar que los rayos ultravioleta reportan importantes beneficios emocionales y evitan la tristeza y el decaimiento, ayudando así a prevenir la depresión.

Como en el caso de la tanorexia, la tanofobia se convierte en una auténtica obsesión para los afectados, y aunque según los expertos es suficiente exponerse al sol alrededor de 15 minutos tres veces por semana para conseguir unos niveles adecuados de vitamina D en el organismo, los tanofóbicos no soportan la idea de tener que permanecer bajo los rayos solares ni siquiera durante un breve espacio de tiempo.

Esto, además, puede tener graves repercusiones sobre su vida social y afectiva, ya que en los países y en las épocas del año con más horas de luz solar los afectados se ven obligados a recluirse en casa. Por ello, las personas que padecen esta fobia requieren tratamiento psicológico para conseguir la total recuperación.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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