Los padres pueden aprender a identificar si su bebé llora por dolor

La capacidad de los adultos para detectar si el llanto de un bebé desconocido se debe a que está incómodo (tiene hambre, sueño…), o a que siente dolor, mejora mucho si tienen experiencia como padres en el cuidado de un bebé pequeño.
Escrito por: Eva Salabert

09/08/2022

Cómo saber por qué llora un bebé

El llanto es el único medio que tiene un bebé para comunicar su malestar, pero puede llorar por diferentes razones y los padres necesitan saber si su hijo llora porque tiene hambre o sueño, o lo hace porque siente dolor. ¿Pueden los adultos identificar las causas más frecuentes por las que llora un bebé? La respuesta a esta pregunta, según un nuevo estudio, es que los seres humanos no tenemos una capacidad innata para determinar si el llanto del bebé se debe a una simple incomodidad o al dolor, pero que la experiencia en el cuidado de un bebé nos enseña a interpretar esta señal.

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“Descubrimos que la capacidad de detectar el dolor en el llanto, es decir, identificar un llanto de dolor de un simple llanto de incomodidad, está modulada por la experiencia en el cuidado de bebés”, ha explicado Nicolas Mathevon, de la Universidad de Saint-Etienne, en Francia. “Los padres actuales de bebés pequeños pueden identificar los llantos de dolor de un bebé, incluso si nunca antes lo han escuchado, mientras que las personas sin experiencia generalmente no pueden hacerlo”.

Los resultados de la investigación, que se ha publicado en Current Biology, muestran que la crianza de bebés pequeños nos capacita para decodificar la información transmitida por las señales de comunicación que emiten. Mathevon y sus colegas estaban investigando cómo se codifica la información en el llanto de los bebés y cómo extraen esta información las personas que lo oyen, y deseaban saber cómo influía tener experiencia en el cuidado de bebés sobre la capacidad de identificar cuándo experimentaban dolor.

“Solo los padres de bebés más pequeños también pudieron identificar los contextos de llanto de un bebé desconocido que nunca antes habían escuchado”

Mathevon y sus colegas de la Universidad de Saint-Etienne, incluidos David Reby y Roland Peyron, hicieron este descubrimiento como parte de un programa de investigación más amplio que investiga cómo se codifica la información en el llanto de los bebés y cómo los oyentes humanos extraen esta información. En el nuevo estudio, querían averiguar cómo la experiencia previa en el cuidado de bebés moldeaba la capacidad de identificar cuándo tenían dolor.

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Los llantos de los bebés contienen información relevante codificada

En la investigación participaron personas con diferentes niveles de experiencia en el cuidado de bebés, desde aquellas que no tenían ninguna experiencia, hasta padres y madres de niños pequeños, y también algunas con experiencia en el cuidado de niños de manera ocasional e individuos que no habían sido padres, pero contaban con una experiencia profesional más amplia en el cuidado de niños.

Todos ellos recibieron un breve entrenamiento en el que escucharon ocho llantos de incomodidad de un bebé durante dos días, para poner a prueba a continuación su capacidad para descifrar los llantos como malestar, o dolor. Descubrieron así que la experiencia era clave, ya que las personas con poca o ninguna experiencia no eran capaces de apreciar la diferencia entre los llantos.

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Los padres y los profesionales lo hicieron mejor que los que acertaron por casualidad, pero los ganadores indiscutibles fueron los padres de bebés más pequeños, que lograron identificar los contextos de llanto de los bebés, incluso si nunca habían escuchado los llantos de ese niño, mientras que los padres de niños mayores y los que tenían experiencia profesional no tuvieron éxito con los llantos de niños desconocidos.

“Solo los padres de bebés más pequeños también pudieron identificar los contextos de llanto de un bebé desconocido que nunca habían escuchado”, ha declarado la primera autora del estudio, Siloe Corvin. “Los cuidadores pediátricos profesionales tienen menos éxito en extender esta capacidad a bebés desconocidos”, dice la coautora del estudio, Camille Fauchon. “Esto fue sorprendente al principio, pero es consistente con la idea de que los oyentes experimentados pueden desarrollar una resistencia que disminuye su sensibilidad a las señales acústicas de dolor”.

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Los hallazgos del estudio muestran que los llantos de los bebés contienen información relevante codificada en su estructura acústica pero, aunque los adultos estamos sintonizados con esa información, nuestra capacidad para decodificarla y detectar cuándo tiene dolor un bebé mejora con la exposición y la experiencia.

Actualizado: 9 de agosto de 2022

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