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Los vegetales crucíferos protegen a las mujeres de la aterosclerosis

Las verduras crucíferas, como el repollo o el brócoli, contienen unos componentes que, tomadas de manera habitual, podrían ayudar a mantener sanas las arterias de las mujeres mayores, protegiéndolas de la aterosclerosis.
Escrito por: Natalia Castejón

17/04/2018

Mujer enseñando un vegetal crucífero, brócoli

Las verduras crucíferas más conocidas son el brócoli, la coliflor, el kale o las coles de Bruselas.

Comer verduras es un hábito de lo más saludable a todas las edades. Ahora, un nuevo estudio publicado en el Journal of American Heart Association apunta que, en concreto, los vegetales crucíferos tienen unos componentes que pueden ser beneficiosos para la salud de las arterias de las mujeres adultas, lo que podría ayudarlas a protegerse de la aparición de aterosclerosis. Esta afección está provocada por un estrechamiento de las arterias, que se endurecen por la acumulación de placa alrededor de sus pared, lo que puede causar coágulos sanguíneos que den lugar a problemas graves de salud como un accidente cerebrovascular o un ataque al corazón.

Entre las verduras crucíferas más conocidas se encuentra el brócoli, la rúcula, la coliflor, los nabos, el kale, el berro o las coles de Bruselas, entre otras. Estos alimentos contienen gran cantidad de vitamina C, E y K y fibra, además de carotenoides como el folato y minerales como el azufre, llamado glucosinolato, que les aportan el olor desagradable y el sabor algo amargo.

Por cada 10 gramos más de vegetales crucíferos en la dieta diaria se redujo un 0,8% el espesor medio de las paredes de la arteria carótida

En el estudio al que hacíamos mención se han analizado a 954 mujeres australianas que tenían más de 70 años en 1998, y que tuvieron que rellenar un cuestionario sobre la frecuencia y el tipo de verduras que comían, entre un total de 24 tipos, posteriormente fueron sometidas a exámenes ecográficos en el 2001 para conocer el estado de sus arterias.

Los resultados revelaron que las mujeres que tomaron estas verduras de manera habitual tuvieron unas paredes de las arterias carótidas 0,05 mm más delgadas que aquellas que las tomaban de manera menos frecuente. Lauren Blekkenhorst, autora principal del estudio ha explicado que por cada 10 gramos más de vegetales crucíferos añadidos a la dieta diaria se redujo un 0,8% el grosor medio de las paredes de la arteria carótida.

Menos riesgo de aterosclerosis y problemas cardiovasculares

Esta reducción supone un menor riesgo de aterosclerosis en las mujeres mayores, provocada por la acumulación de placas de colesterol, grasa o calcio en las paredes internas de las arterias, que provocan que éstas se endurezcan y se estrechen haciendo más difícil la correcta circulación sanguínea. Según se expone en la investigación, la reducción de 0,1 mm en la pared carótida se ha asociado a un riesgo entre el 10% y el 18% menor de ataque al corazón o accidente cerebrovascular.

Aunque los resultados sobre esta asociación protectora entre las verduras crucíferas y el grosor de la pared de la arteria carótida parecen muy positivos, los autores prefieren ser cautos y esperar a realizar más estudios que confirmen este efecto.

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