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Células madre tendinosas podrían curar las lesiones de tendones

Identifican células madre tendinosas que podrían ayudar a recuperar lesiones de tendones como la rotura del manguito rotador, o la rodilla del saltador, y a evitar problemas como la movilidad limitada o el dolor a largo plazo.
Escrito por: Eva Salabert

29/11/2019

Células madres para curar lesiones de tendones

Los tendones –que unen los músculos a los huesos– son muy susceptibles a sufrir lesiones que no se suelen recuperar por completo debido a la aparición de cicatrices fibrosas que alteran la estructura del tejido tendinoso, y que son las responsables de que se prolongue el dolor y necesite tratamiento, se limite la movilidad del paciente, e incluso llegue a romperse el tendón afectado.

Precisamente las dificultades en la recuperación de lesiones como la rotura del manguito rotador o la rodilla del saltador, entre otras, había hecho pensar a los científicos que no existían células madre en los tendones. Sin embargo, un nuevo estudio realizado en Estados Unidos ha identificado por primera vez células madre tendinosas, que podrían facilitar la curación de los tendones, evitando incluso la necesidad de recurrir a la cirugía.

Una estrategia terapéutica que inhiba las células que forman cicatrices mejoraría significativamente la recuperación de las lesiones en los tendones

La investigación, que se ha publicado en Nature Cell Biology, demostró que las células madre del tendón, al igual que las células de tejido cicatricial, tienen su origen en las células protectoras que rodean al tendón, y son estimuladas a actuar por una proteína denominada factor de crecimiento A derivado de plaquetas.

Mejorar el tratamiento de las lesiones tendinosas

El problema es que cuando las células madre del tendón se encuentran alteradas y no responden a este factor de crecimiento únicamente se produce tejido cicatricial fibroso, y no se forman nuevas células tendinosas tras la lesión. Por ello, el principal autor del trabajo, Chen-Ming Fan, del Instituto Carnegie (EE.UU.), explica que aunque han comprobado que estas células madre existen, es necesario superar a los precursores del tejido cicatricial para prevenir o dificultar la formación de cicatrices fibrosas.

El experto ha añadido que si son capaces de desarrollar una estrategia terapéutica que permita inhibir a las células que forman las cicatrices, y estimular las células madre tendinosas, se podría mejorar significativamente el tratamiento de las lesiones en los tendones y evitar sus complicaciones.

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