La preeclampsia en el embarazo triplica el riesgo de sufrir un ictus

Las mujeres que padecen preeclampsia en el embarazo tienen 3,8 veces más riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular más adelante, por lo que los expertos aconsejan que se hagan controles médicos tras su aparición.
Escrito por: Eva Salabert

27/04/2021

Preeclampsia triplica el riesgo de ictus

La preeclampsia es una complicación del embarazo en la que una mujer cuya presión arterial era normal antes de la gestación presenta hipertensión acompañada de la aparición de proteínas en la orina (proteinuria), y si no se diagnostica y trata a tiempo puede tener graves consecuencias para la salud de la madre y el bebé.

Ahora, expertos en salud de la Universidad de Utah han descubierto que las embarazadas que desarrollan preeclampsia tienen como mínimo tres veces más probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular a largo plazo, y por ello recomiendan que aquellas mujeres que hayan presentado preeclampsia durante la gestación se sometan a controles médicos en los años posteriores a su aparición.

Estudios previos ya habían encontrado una relación entre la preeclampsia y los ictus, pero no habían seguido a las mujeres hasta la mediana edad, ni habían controlado los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de sufrir accidentes cerebrovasculares como los niveles elevados de presión arterial o colesterol, la glucosa en sangre o el consumo de tabaco.

“Para las mujeres que tienen antecedentes de preeclampsia, los médicos deben considerar un tratamiento agresivo de los factores de riesgo vascular de la mediana edad”

En la nueva investigación, que se ha publicado en JAMA Network Open, se analizaron los datos de 1.435 mujeres que habían dado a luz y habían participado en el Framingham Heart Study, un estudio epidemiológico cuyo objetivo era conocer la historia natural de las patologías cardiovasculares y en el que se evaluó la salud de los participantes cada dos años entre 1948 y 2016.

3,8 veces más riesgo de accidente cerebrovascular

Antes de inscribirse en el Framingham Heart Study ninguna de las mujeres había sufrido un accidente cerebrovascular, pero 169 de ellas tenían preeclampsia, y se observó que la afección era más frecuente en mujeres más jóvenes, que fumaban, tenían una presión arterial diastólica más elevada y seguían un tratamiento para la hipercolesterolemia.

A lo largo de un seguimiento promedio de 32 años 231 mujeres sufrieron un accidente cerebrovascular y los investigadores comprobaron que aun teniendo en cuenta los posibles factores de riesgo vascular, los antecedentes de preeclampsia en el embarazo se asociaban de forma independiente con alrededor de un 3,8 veces más riesgo de padecer este problema de salud a largo plazo.

“La preeclampsia es una enfermedad complicada que involucra lesiones en el revestimiento de los vasos sanguíneos”

“Nuestro estudio sugiere firmemente que para las mujeres que tienen antecedentes de preeclampsia, los médicos deben considerar un tratamiento agresivo de los factores de riesgo vascular de la mediana edad, incluida la presión arterial alta y los niveles elevados de colesterol y glucosa”, ha explicado el Dr. Adam de Havenon, autor principal del estudio y profesor asistente de neurología en la U of U Health. “Hacer esto –afirma– podría reducir potencialmente el riesgo de que estas mujeres tengan accidentes cerebrovasculares”.

La preeclampsia puede causar daños duraderos en los vasos sanguíneos

Los autores del trabajo concluyen que si bien todavía falta mucho por conocer respecto al vínculo entre la preeclampsia y los accidentes cerebrovasculares, los resultados sugieren que la preeclampsia puede provocar más problemas a largo plazo de los que se creía hasta ahora, por lo que las mujeres que hayan padecido esta afección durante el embarazo pueden ser más propensas a sufrir un ictus a medida que envejecen.

“La preeclampsia es una enfermedad complicada que involucra lesiones en el revestimiento de los vasos sanguíneos”, ha afirmado la Dra. Lauren Theilen, autora principal del estudio y profesora asistente de obstetricia y ginecología en la U of U Health. Y añade: “Solíamos pensar que simplemente sucedió mientras estaba embarazada, y luego se curó. Pero la preeclampsia puede estar causando daños duraderos a los vasos sanguíneos”.

La nueva investigación tiene algunas limitaciones importantes, por ejemplo, que la preeclampsia fue referida por las participantes, por lo que es posible que algunas de ellas no informaran de que habían sufrido este trastorno. Además, no había mujeres no blancas en el estudio Framingham, por lo que los resultados no se pueden extrapolar a otros grupos de población de diferentes etnias o razas. Y los investigadores tampoco dispusieron de datos sobre la actividad física o la dieta de las participantes, que son hábitos que pueden influir sobre la salud vascular en la mediana edad.

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