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Las embarazadas con cardiopatías deben dar a luz antes de la semana 40

La ESC ha publicado una nueva guía con consejos para embarazadas con problemas cardiovasculares, entre los que se encuentran la medicación considerada segura para el feto y dar a luz antes de la semana 40.
Escrito por: Natalia Castejón

29/08/2018

Mujer embarazada de 40 semanas

Photo by Greyerbaby on Pixabay

Las mujeres que padecen alguna enfermedad cardiovascular y están embarazadas deben tener en cuenta que corren un mayor riesgo de sufrir complicaciones de salud durante la gestación. Para orientar tanto a las futuras madres con problemas coronarios, como a los especialistas encargados de tratarlas, la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) ha creado una guía en la que aborda todo lo relacionado con el embarazo con cardiopatías.

El European Heart Journal ha sido la revista en la que se ha publicado esta guía, donde se recogen recomendaciones tan importantes como la medicación adecuada durante el embarazo en las mujeres con enfermedades cardiovasculares, los riesgos de la fecundación 'in vitro' para estas pacientes, las pautas a seguir durante el parto, o cómo debe ser la anticoncepción y la interrupción de la gestación en caso de ser necesario.

Uno de esos consejos se centra en el periodo máximo en el que se debe dar a luz, que han fijado en la semana 40. Al parecer, y según explican los expertos de la ESC, a partir de ese tiempo no se produce ningún beneficio adicional para los bebés y, sin embargo, sí que aumenta el riesgo de efectos negativos en la madre.

Fármacos para el control de cardiopatías en gestantes

En cuanto a la medicación, las embarazadas con insuficiencia cardíaca deben tratarse como las pacientes que no están encintas, respetando las contraindicaciones de algunos fármacos.

Otro ejemplo es el tipo de tratamiento que deben llevar las gestantes con hipertensión, las cuales deben iniciar el tratamiento cuando tengan niveles de presión arterial elevada persistente mayores o iguales que 150/95 mmHg, y mayores que 140/90 mmHg cuando presenten hipertensión gestacional, hipertensión preexistente con superposición de hipertensión gestacional, o en los casos en los que se producen lesiones subclínicas en los órganos.

Los trombolíticos usados para las tromboembolias solo deben usarse en casos de shock o hipotensión grave, advierte la ESC, y aunque el ácido acetilsalicílico –conocido como aspirina– es uno de los fármacos que no se deben tomar durante el embarazo, diversos estudios afirman que puede reducir el riesgo de preeclampsia, y en esta guía se recomienda que aquellas que tengan un riesgo moderado o alto de esta enfermedad ingieran de 100 a 150 mg de aspirina diaria desde el comienzo de la semana 12 hasta la 36 o 37, junto con el tratamiento habitual para la hipertensión.

Las mujeres con cardiopatías que se quedan embarazadas tienen un riesgo 100 veces mayor de morir o desarrollar insuficiencia cardíaca

Un solo embrión en la fecundación 'in vitro'

Otro de los temas que incluye la guía es la fecundación in vitro, advirtiendo de que al utilizar grandes cantidades de hormonas aumenta el riesgo de insuficiencia cardíaca y trombosis, por lo que es necesario que antes de someterse a este proceso se consulte con el médico cardiólogo. Además, aconsejan transferir tan solo un embrión para evitar embarazos múltiples, que supondrían un estrés elevado para el corazón.

En general, quedarse embarazada supone un riesgo para las mujeres con enfermedades cardiovasculares, pues presentan hasta 100 veces más probabilidades de morir o de sufrir insuficiencia cardíaca que una embarazada sana. Las complicaciones obstétricas como la preeclampsia, el nacimiento prematuro o el sangrado posparto son algunos de los riesgos que conlleva la gestación en féminas con cardiopatías. Además, entre el 18% y el 30% de sus bebés sufre complicaciones y el 4% de los neonatos muere. A pesar de estas cifras, conviene matizar que la mayoría de las mujeres con enfermedad cardíaca tienen un embarazo saludable.

Por todo ello, los responsables de la guía creen que las mujeres que presentan estos problemas de salud deben valorar conscientemente el embarazo, y según se expone en el documento, las que decidan utilizar métodos anticonceptivos deben consultar con su cardiólogo, pues muchos de ellos están contraindicados en personas con cardiopatías congénitas.

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