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Por qué las patatas del McDonald's no curarán tu calvicie

El dimetilpolisiloxano –usado para freír las patatas del McDonald's– facilita el crecimiento de folículos pilosos in vitro, que han sido trasplantados con éxito en ratones, pero lo sentimos, comerlas no te librará de la calvicie.
Escrito por: Eva Salabert

15/02/2018

Hombre comiendo patatas del McDonald's

El dimetilpolisiloxano es utilizado por McDonald's para evitar quemaduras en sus empleados.

La calvicie común o alopecia androgénica es la causa más común de pérdida de pelo (más del 90%), y aunque no provoca problemas de salud es una afección estética que supone una gran preocupación para la mayoría de los hombres y mujeres que la padecen. Y seguramente por ello, cada vez que los resultados de un estudio sugieren que se ha encontrado una posible solución para la alopecia, algunos medios de comunicación caen en la tentación de utilizar llamativos titulares que inducen a error a los consumidores.

Esto es lo que ha sucedido recientemente cuando se han publicado noticias (en medios como La Vanguardia, el As o el ABC entre otros muchos) que anunciaban abiertamente que las patatas fritas del McDonald's podían curar la calvicie. Una afirmación errónea que pretendía sustentarse en el hallazgo de un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Yokohama, que han desarrollado un nuevo método para fomentar el crecimiento del cabello, en el que emplearon una sustancia, el dimetilpolisiloxano, que esta cadena de comida rápida agrega al aceite en el que fríe las patatas para evitar que genere demasiada espuma y salte, y pueda causar quemaduras a los empleados.

Sin embargo, los investigadores únicamente utilizaron el dimetilpolisiloxano –que es un derivado de las siliconas que se usa como aditivo alimentario (E-900), y está presente en otros muchos alimentos o productos procesados como zumos, refrescos, leche en polvo, vinos, medicamentos, cremas, etcétera– para crear un medio de cultivo idóneo que permitiera estimular el crecimiento in vitro de los folículos pilosos, un área de la piel en la que crece el pelo.

El dimetilpolisiloxano se usó para favorecer el acceso de oxígeno al medio de cultivo in vitro, y que este resultase ideal para el desarrollo de los folículos pilosos

El dimetilpolisiloxano les sirvió, en concreto, para favorecer el acceso de oxígeno al medio de cultivo y que dispusiera del aporte suficiente de este elemento para estimular el desarrollo de los gérmenes de folículos pilosos. Con el nuevo método consiguieron elaborar hasta 5.000 gérmenes de folículo piloso, que posteriormente fueron trasplantados en la espalda de ratones sin vello. Pero esta sustancia no fue la desencadenante del resultado de la investigación.

Qué hay de cierto en el presunto remedio contra la calvicie

Una vez explicado el uso que los científicos le dieron al dimetilpolisiloxano durante sus ensayos, resulta obvio que comer patatas fritas del McDonald's o cualquier otro producto que contenga esta sustancia no va ni a prevenir la caída del cabello, ni a revertir la alopecia. Lo que sí es cierto es que, según los resultados de la investigación, que se ha publicado en la revista Biomaterials, los folículos pilosos fabricados en el laboratorio y trasplantados a los animales consiguieron el objetivo para el que fueron producidos e hicieron que el pelo creciera en las zonas despobladas de vello de los roedores.

Los autores del trabajo se han mostrado optimistas al respecto, y sugieren que su método podría convertirse en una eficaz estrategia para mejorar las actuales técnicas médicas de regeneración del cabello, como el trasplante capilar, y sus buenos resultados se podrían reproducir en las personas que padecen alopecia androgénica. Pero para eso, queda mucho camino y muchos ensayos que realizar.

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