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El estrés materno puede afectar al desarrollo de los pulmones del bebé

Cuando la madre está estresada en el primer trimestre de embarazo libera cortisol en grandes cantidades, lo que impide que el recién nacido secrete esta hormona, que es fundamental para el correcto desarrollo de sus pulmones.
Escrito por: Caridad Ruiz

08/03/2019

Embarazada con altos niveles de estrés

Los niveles altos de cortisol que se liberan cuando la mujer experimenta estrés en el embarazo –en concreto durante el primer trimestre– impiden que el recién nacido secrete con normalidad esta misma hormona esteroidea que resulta clave para su desarrollo y buena salud, según han descubierto científicos del Centro de Investigación, Mente, Cerebro y Comportamiento y de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada.

Esta es la primera vez que se comprueba esta relación entre los niveles de cortisol de la madre y los de su bebé. El cortisol interviene en el desarrollo de los pulmones. De hecho, cuando se prevé que un bebé va a nacer prematuro, a la madre se le administran corticoides para favorecer ese proceso, ya que el pulmón es uno de los órganos que más tarda en madurar porque solo empieza a funcionar tras el nacimiento.

Análisis del nivel de estrés a través del cortisol en el pelo

Para realizar esta investigación, que se ha publicado en la revista PLoS ONE,  se hizo un seguimiento a 80 embarazadas a lo largo de toda la gestación, y se llevaron a cabo diferentes valoraciones psicológicas y de cortisol en pelo para saber cómo influyen los niveles de estrés en el cortisol en pelo de los recién nacidos. Esta hormona se deposita en la raíz capilar a medida que pasan los meses y al analizar los cabellos se pueden conocer sus niveles, y por tanto el estrés mantenido en el tiempo

Los altos niveles de cortisol de la madre en el primer trimestre de embarazo pueden predecir unos niveles de cortisol más bajos en el recién nacido

El estudio concluye que los altos niveles de cortisol de la madre en el primer trimestre de embarazo pueden predecir unos niveles de cortisol más bajos en el recién nacido. Según la investigación, es posible que la madre transfiera al feto esta hormona durante los primeros meses de la gestación, por lo que este puede ser incapaz de producir por él mismo el cortisol, ya que dispone del excedente materno.

De esta forma, cuando la madre ha sufrido elevados niveles de estrés su hijo presenta al nacer niveles más bajos de cortisol porque su organismo está alterado y tiene problemas para generar la hormona por sí mismo. Además, la percepción de la futura madre sobre lo estresada que se encuentra durante el tercer trimestre también puede contribuir a ese bajo nivel de cortisol en el neonato.

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