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El estrés materno puede influir en el sexo fetal y adelantar el parto

Las mujeres que sufren estrés físico o psicológico durante el embarazo tienen más posibilidades de dar a luz a una niña –por la mayor vulnerabilidad de los embriones varones–, y de que el parto sea prematuro.
Escrito por: Caridad Ruiz

16/10/2019

Nacimiento de niñas debido al estrés materno

Cuando la embarazada está estresada física o psicológicamente por falta de apoyo social, entre otros factores, tiene menos posibilidades de dar a luz un varón, y aumenta el riesgo de que sufra complicaciones en el parto o de que este se adelante y el bebé nazca prematuro, según revela un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los autores del trabajo, investigadores de la Universidad de Columbia Vagelos y del hospital New York Presbyterian (EE.UU.) analizaron en 187 mujeres embarazadas sanas, de entre 18 y 45 años, 27 indicadores de estrés psicosocial, físico, y de estilo de vida, que se obtuvieron realizando cuestionarios y reconocimientos físicos a diario a estas gestantes.

Los embriones y los fetos varones están más indefensos frente a entornos prenatales adversos

El 67% de ellas no manifestaba ninguna presión psíquica o física. Alrededor del 17% de las mujeres estaban psicológicamente estresadas, y sufrían depresión, ansiedad y estrés, y a la hora de dar a luz, se comprobó que sus partos fueron más complicados. Un 16% de las embarazadas estaban físicamente estresada, y manifestaba una tensión arterial más alta y una mayor ingesta calórica. Además, tuvieron más probabilidades de parto prematuro, y los bebés tenían una menor frecuencia cardiaca en comparación con los hijos de las madres sanas.

En los grupos de las embarazadas con estrés nacieron más niñas

Pero lo más curioso es que en estos dos grupos de embarazadas nacieron más niñas que niños, cuando lo normal es al revés. Según Catherine Monk, profesora de la Universidad de Columbia y directora del estudio, los embriones y los fetos varones están más indefensos frente a entornos prenatales adversos.

Según esta conjetura, las mujeres que soportan altos niveles de estrés padecen más abortos de embriones masculinos en las primeras semanas de gestación cuando aún no saben ni tan siquiera que están en estado. Los investigadores creen que la falta de apoyo social provoca ese estrés. De hecho, encontraron que cuanto mayor era la protección que tenía la embarazada de familiares y amigos, más posibilidades tenía de dar a luz un niño.

Para Catherine Monk los resultados de esta investigación coinciden con los hallazgos de otros estudios, en los que se observó que después de conflictos sociales, como los ataques terroristas del 11 de septiembre en Nueva York, nacen más niñas que niños.

Aunque el estudio no indagó en cómo afecta al feto el estrés, por otros estudios realizados en animales se sabe que eleva los niveles de algunas hormonas como el cortisol en el útero, y que influye en el sistema inmunitario materno, lo que afecta al desarrollo neurológico del feto.

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