23 de mayo de 2012
Un ligamento es un conjunto de fibras de colágeno en forma de banda y cuya función es limitar el movimiento de la articulación para que no sobrepase los límites anatómicos y biomecánicos.
La estabilidad de la rodilla está asegurada por cuatro ligamentos: los ligamentos cruzados anterior y posterior y los ligamentos laterales interno y externo.
La lesión más importante es la del ligamento cruzado anterior (LCA), cuya función es evitar que la tibia se desplace hacia delante con respecto al fémur. Este ligamento consta de dos estructuras que se cruzan en el interior de la rodilla y se encargan de unir la tibia con el fémur proporcionando estabilidad en los movimientos de extensión y flexión.
Este tipo de lesión es muy frecuente en deportistas que realizan deportes como el baloncesto, esquí, fútbol o ciclismo.
Causas de ligamentos cruzados
La lesión de los ligamentos cruzados está causada por un cambio brusco de dirección de la rodilla, una desaceleración exagerada o una contusión. Puede darse, por ejemplo, cuando se apoya mal la extremidad tras un salto o cuando se frena precipitadamente durante una carrera. La rotura del ligamento cruzado anterior es la más frecuente.
“Si el entrenamiento es correcto, el ejercicio y el deporte disminuyen el riesgo de padecer dolencias de la espalda”
5 años aumenta la esperanza de vida al hacer ejercicio
Un estudio con personas mayores demuestra que realizar 30 minutos de actividad física diaria alarga la vida.
Fuente: Instituto Universitario Cemic de Buenos Aires (Argentina)
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