PUBLICIDAD

Practicar más sexo podría reducir el riesgo de menopausia anticipada

Las mujeres que practican sexo –incluyendo la penetración, el sexo oral o la masturbación– con periodicidad semanal o mensual podrían ver reducido hasta un 28% el riesgo de tener menopausia precoz, según un reciente estudio.
Escrito por: Natalia Castejón

15/01/2020

Pareja en la cama sin practicar sexo

El sexo puede proporcionar grandes beneficios para la salud y el bienestar emocional, y practicarlo cada semana podría reducir el riesgo de menopausia precoz, según ha dado a conocer un estudio llevado a cabo por la University College London (Reino Unido) que analizó los casos de 2.936 mujeres, que tenían una edad media de 45 años al comienzo de la investigación.

De todas las participantes, el 46% ya comenzaba a experimentar alguno de los síntomas de la menopausia, como sofocos o cambios en el ciclo menstrual, y el 54% eran premenopáusicas. En el trabajo, que se publicó en la revista Royal Society Open Science, se realizaron encuestas sobre la frecuencia sexual – entendida como coito, sexo oral, caricias sexuales o masturbación–.

El momento en que se inicia la menopausia podría adaptarse en respuesta a la probabilidad de embarazo

Los resultados, en comparación con las que realizaban cualquiera de las anteriores prácticas sexuales menos de una vez cada 30 días, mostraron que el 64% de las mujeres declaró haber tenido alguna actividad sexual semanal, lo que se traducía en un riesgo hasta un 28% menor de tener menopausia precoz, mientras que las que lo hacían solo una vez al mes presentaron un 19% menos riesgo de anticipar esta etapa.

Sin estímulos sexuales el cuerpo podría prescindir de la ovulación

La causa de esta asociación, según explica Megan Arnot, principal autora del estudio, podría ser que cuando una mujer no tiene apenas actividad sexual de ningún tipo el cuerpo entiende que no hay posibilidad de embarazo, por lo que decide no gastar parte de los recursos del organismo en el proceso de ovulación. Esto podría ser algo así como una compensación energética biológica.

Al parecer, mientras las mujeres ovulan tienen cambios en el sistema inmune, haciendo que el organismo sea más propenso a desarrollar enfermedades, y por ello este, al no tener estímulos sexuales, opta por evitar este riesgo mediante la menopausia.

Ruth Mace, profesora de Antropología de la UCL y otra de las autoras del trabajo concluye que aunque la menopausia es inevitable y ninguna intervención conductual puede evitar el fin de la capacidad reproductiva femenina, sus hallazgos indican que el momento en que se inicia esta etapa podría adaptarse en respuesta a la probabilidad de embarazo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD