Lipedema, grasa patológica
El lipedema es una acumulación patológica de grasa –usualmente en piernas y brazos–, que además de una afección estética es una enfermedad que provoca dolor y problemas de movilidad. Conoce sus causas y cómo se trata.

Causas y síntomas del lipedema

Actualizado: 9 de octubre de 2019

Las causas del lipedema todavía no se conocen con exactitud, y los expertos opinan que se deben realizar más estudios sobre su etiología y fisiopatología para averiguar los motivos concretos de la aparición de esta alteración en la distribución de la grasa y poder prevenirlos.

Según nos ha explicado el Dr. Nicolás Ruiz Mosquera, cirujano plástico y estético especializado en lipedema, una de las teorías existentes sobre la causa de la aparición de este problema es el componente genético hereditario. Nos cuenta que si alguno de los progenitores –en la mayoría de las ocasiones la madre, o abuelos– han presentado síntomas de esta enfermedad inflamatoria, es posible que los descendientes también la desarrollen.

Pero esta no es la única razón, ya que las mujeres tienen tres grandes desajustes hormonales a lo largo de su vida: en el momento del desarrollo o pubertad, en los embarazos, y durante la menopausia, además de otros procesos como someterse a fecundaciones in vitro, tomar anticonceptivos hormonales…, y “todos estos factores pueden hacer que en algún momento de tu vida se active la genética que tienes y aparezca el lipedema, que se expresa, da la cara”, asegura el Dr. Ruiz.

Los hombres tampoco se libran de este problema de salud, aunque son muy pocos los varones afectados, pero el lipedema, al ser una enfermedad inflamatoria crónica, también puede despertar tras una cirugía de apéndice o de muelas, pues generan un proceso inflamatorio que puede desencadenar el desarrollo de la enfermedad.

Síntomas del lipedema en los pacientes

Los síntomas del lipedema más evidentes o apreciables a simple vista son las irregularidades en la piel derivadas de la acumulación anormal y simétrica de grasa dentro de ellas. Las zonas afectadas, sobre todo los brazos y las piernas, tienen más volumen y una textura similar a la celulitis, aunque es mucho más notable porque el tejido adiposo se agrupa de manera bilateral y simétrica, y hace que sea visible la silueta de la grasa.

Celulitis

Este aumento de tamaño de las extremidades limita muchos aspectos de la vida de los afectados en mayor o menor medida, pues no pueden doblar bien las extremidades, adquirir ropa se convierte en una ardua tarea, y muchos se sienten acomplejados con su imagen. De hecho, es frecuente que los pacientes, generalmente mujeres, se sientan estigmatizados, ya que suelen estar infradiagnosticados y se les asocia con frecuencia a la obesidad y la imposibilidad de solucionar su problema con dieta o ejercicio acaba por desesperarles.

Por otro lado, esta enfermedad también causa dolores en los pacientes, algo que puede llegar a aumentar en épocas de calor, y promueve la aparición de hematomas ante cualquier mínimo golpe.

Las personas afectadas con lipedema suelen tener más molestias durante el final del día, pues la zona afectada, por ejemplo, las piernas, se cargan con las actividades diarias y se hinchan, aumentando todavía más de volumen. Además, sienten dolor al tocar las zonas y muchos tienen que tomar analgésicos para sobrellevarlo.

Los síntomas de lipedema pueden empeorar si se unen a otras patologías como el sobrepeso, la obesidad, la enfermedad venosa crónica o se lleva una vida sedentaria.

Creado: 20 de septiembre de 2019

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