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Día Mundial de la Menopausia 2018: la importancia del bienestar sexual

Este año, el Día Mundial de la Menopausia se centra en el bienestar sexual de las mujeres que entran en esta etapa, incidiendo en los tratamientos a su alcance para conseguir unas relaciones sexuales satisfactorias.
Escrito por: Natalia Castejón

17/10/2018

Mujer con menopausia disfrutando de su pareja en la cama

Una de las etapas que más inquietan a las mujeres es la menopausia, debido a los cambios físicos y psicológicos que conllevan. Una de las variaciones más significativas que acompañan la entrada en esta etapa vital es la reducción en el bienestar sexual, que hace que además de las relaciones íntimas, se vean afectadas la salud mental y la calidad de vida en general. Por ello, este 18 de octubre, el Día Mundial de la Menopausia 2018, se ha centrado en dar a conocer este problema que afecta a un gran número de mujeres y las soluciones a su alcance para seguir disfrutando del sexo en la menopausia.

La incidencia de dificultades sexuales en mujeres durante la menopausia, en todo el mundo, oscila entre el 30% y el 50%, según datos de la International Menopause Society (IMS). Una cifra que supera el 50% en el caso de las mujeres posmenoapáusicas tal como afirma la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM). Entre las causas más comunes asociadas a esta problemática se encuentran las relacionados con la falta de excitación y el bajo deseo sexual, las dificultades para llegar al orgasmo o el dolor derivado del coito (dispareunia, vaginismo…).

Problemas por la reducción de los estrógenos

Una de las claves es que la disminución de los estrógenos reduce el deseo sexual y causa atrofia vaginal, que provoca que las paredes internas de la vagina se hagan más delgadas, menos elásticas y que se segreguen menos lubricantes naturales durante la excitación, lo que dificulta las relaciones.

Este hecho hace que sean muchas las mujeres que declaren tener sequedad vaginal, dolor o molestias durante las relaciones sexuales, que se traduce en un miedo o rechazo a cualquier contacto íntimo. Otro de los problemas sexuales más experimentados es la creciente dificultad para alcanzar el orgasmo, ya sea por una falta de autoestima –derivada del aumento de peso que se puede dar en la menopausia o los sofocos– o por la reducción del tamaño del clítoris, que hace que la estimulación sea inferior.

Entre el 30% y el 50% de las mujeres refieren problemas sexuales durante la menopausia

Sea por el motivo que sea, son muchas las mujeres con menopausia que ven mermada su cantidad o calidad de encuentros sexuales, interfiriendo en su bienestar mental –llegando en ocasiones a derivar en cuadros de depresión–, y en su relación sentimental, pues los cambios y las disfunciones sexuales en esta etapa también influyen en la pareja, al igual que ocurre en los casos donde el problema lo tiene el hombre.

Tratamientos para las disfunciones sexuales en mujeres menopáusicas

Aunque es cierto que no se puede evitar la llegada de la menopausia, existen una serie de tratamientos que pueden acabar o reducir los síntomas que dificultan las relaciones sexuales. Lo primero que deben hacer las mujeres que sienten que su vida íntima no funciona como antes es comentarlo con su médico, sin tapujos ni vergüenzas, solo de esta manera se podrá dar con el problema y se le pondrá remedio.

Ilustración de una mujer con manopausia en la cama

En muchos de los casos, según explica la IMS y un estudio publicado en la revista Climateric, basta con la psicoterapia para lograr la satisfacción sexual, sin embargo, hay otras mujeres que necesitan un tratamiento combinado de intervenciones médicas y psicoterapéuticas. Unas de las opciones más usadas es la terapia vaginal con estrógeno, que se aplica en crema o en tableta unas dos o tres veces a la semana, un tratamiento que resulta sencillo y barato para tratar la sequedad vaginal. Durante el coito se puede optar por humectantes o lubricantes sexuales.

El uso de la testosterona de manera transdérmica en parches, cremas o geles, también parece ayudar a combatir la falta de deseo sexual. No obstante, según cuentan desde la IMS, hay una falta de formulaciones adaptadas para las mujeres, por lo que los médicos solo pueden prescribirla de manera combinada, pues no se recomienda el tratamiento con testosterona indicado para hombres para las mujeres, pues hay un riesgo alto de sobredosis y virilización. Antes de cualquier tratamiento es necesaria la indicación por parte de tu médico.

Las afectadas también pueden contribuir a mejorar los problemas sexuales gracias a la inclusión de isoflavonas en la dieta, un compuesto de origen vegetal parecido en estructura y función a los estrógenos que pueden compensar en cierta medida la pérdida de esta hormona durante la menopausia. La principal fuente de isoflavonas se encuentra en los productos elaborados a base de soja, como yogures, leche, queso, además de en legumbres, cereales y hortalizas.

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