Reflujo vesicoureteral en niños
El reflujo vesicoureteral es un problema congénito en el aparato urinario de bebés o niños que provoca desde infecciones de orina frecuentes o cistitis a problemas renales. Te contamos cómo identificarlo y medidas para manejarlo.

Tratamiento y pronóstico del reflujo vesicoureteral en los niños

Actualizado: 27 de septiembre de 2019

Los grados menores de reflujo vesicoureteral (RVU) se tratan de forma conservadora. Es primordial explicar a los padres medidas generales para evitar las infecciones de orina: beber abundante agua, enseñar a los niños a orinar varias veces al día y no retener la orina, seguir buenos hábitos dietéticos para evitar el estreñimiento, llevar ropa interior de algodón, cambiar a los bebés los pañales con frecuencia

Además, debido al riesgo de infección urinaria, los padres deben aprender a reconocer los signos de éstas para identificarlos precozmente y tratarla lo antes posible: escozor al orinar, molestias abdominales en la región de la vejiga…

En el caso de aparición de fiebre sin un foco claro, será primordial el despistaje de infección de orina como causa de la misma, mediante la realización de tiras reactivas de orina. Una vez diagnosticada la infección de orina, el pediatra decidirá si se puede tratar en casa con antibiótico por vía oral, o si procede enviar al hospital para realizar más pruebas, como una analítica de sangre, y en algunos casos ingreso hospitalario.

Pronóstico del reflujo vesicoureteral y cómo evitar recaídas

Los grados más leves de reflujo vesicoureteral (I-II) suelen tener buen pronóstico y suelen revertir espontáneamente a partir de los 5 años de edad, sin requerir tratamiento.

Los grados mayores de reflujo (a partir del grado III), especialmente cuando ya ha habido infecciones de orina repetidas o cicatrices renales, requieren la administración diaria de un antibiótico preventivo (normalmente una dosis al día, por la noche), para evitar que vuelvan a aparecer.

Finalmente, para el tratamiento de los reflujos más graves (IV-V) en los niños o en los que haya habido infecciones de orina de repetición y complicadas, se requerirá la derivación a la consulta de Urología infantil para valorar la corrección de la anomalía mediante cirugía, generalmente mediante endoscopia a través de la uretra.

Creado: 27 de septiembre de 2019

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