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Soplos cardíacos inocentes en los bebés
Los soplos cardíacos inocentes o funcionales son frecuentes en bebés recién nacidos y no suelen revestir importancia. Te explicamos a qué se deben y qué signos de alarma deben ser motivo de consulta médica.
Escrito por Dra. María Teresa Romero Rubio, Pediatra

Cómo se diagnostica un soplo cardíaco en el bebé

Actualizado: 5 de julio de 2017

La detección de un soplo inocente o funcional es muy sencilla y basta con auscultar bien al bebé recién nacido, con un fonendoscopio para hacer el diagnóstico. Los soplos inocentes se oyen en la primera parte del ciclo cardíaco (en la sístole o contracción del corazón). Para valorar bien el soplo hay que poner el fonendoscopio en cuatro focos distintos del tórax.

Los soplos cardíacos se clasifican en una escala de intensidad de 1 a 6; el grado 1 apenas puede oírse, mientras que el 6 es el más intenso. Se determinará en qué foco se oye más, su intensidad, si se irradia a otras zonas, si se oye también al poner el fonendoscopio en la espalda, y si varía al modificar el niño su posición.

Finalmente, en caso de duda o cuando el soplo se mantiene varios días, la prueba definitiva es un ecocardiograma: es una prueba indolora y que no irradia al niño, que realiza el cardiólogo infantil en la consulta. Con esta prueba el ecógrafo localiza las cuatro cámaras del corazón y el flujo de paso de sangre a través de las válvulas, así como la correcta funcionalidad del músculo cardiaco (miocardio).

De esta forma se puede ver si el corazón es estructuralmente normal, o bien si hay alguna comunicación anormal entre las aurículas (comunicación interauricular, CIA), entre los ventrículos (comunicación interventricular, CIV), o alguna cardiopatía más compleja. Otras pruebas que pueden ser de ayuda son el electrocardiograma, para valorar el ritmo cardíaco, y la radiografía de tórax

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