Apnea del sueño en la infancia
Niños y adolescentes pueden padecer apnea obstructiva del sueño, que se caracteriza por ronquidos fuertes y habituales y pausas de respiración durante el sueño. Conoce sus causas, cómo se diagnostica y cuál es su tratamiento.

Diagnóstico y tratamiento de la apnea del sueño en la infancia

Actualizado: 16 de diciembre de 2020

Los padres que sospechen que su hijo pueda tener un síndrome de apnea obstructiva del sueño o SAOS (ronquido nocturno con pausas en la respiración de más de 10 segundos, afectación de la vida diaria con inatención o mal rendimiento escolar, respiración bucal, etcétera) deben acudir inicialmente a su pediatra, que realizará una historia clínica dirigida para identificar factores de riesgo.

Un instrumento que ayuda mucho al pediatra en una primera visita es que los padres aporten vídeos (grabados con el móvil) en los que se identifiquen las pausas de apnea durante el sueño, ya que así se puede determinar de forma aproximada la duración de las mismas. Además, el pediatra explorará la cavidad bucal para valorar el tamaño de las amígdalas.

Si el pediatra confirma la sospecha diagnóstica, remitirá de forma programada al niño a la consulta de Otorrinolaringología (ORL). El otorrino realiza también una exploración física completa, y la valoración suele incluir la realización de una radiografía lateral de cuello para ver el espacio aéreo libre en la vía aérea superior y cuánto ocupan las adenoides.

Tratamiento de la apnea del sueño en la infancia

La polisomnografia nocturna (PSG) es la prueba fundamental que diagnostica de forma segura un SAOS. Consiste en un estudio completo del sueño, en el que se valoran las señales neurofisiológicas y musculares que permiten codificar las distintas fases del sueño REM y NO REM, así como la saturación de la sangre, los eventos respiratorios, la frecuencia cardiaca y respiratoria, la cantidad de pausas de apnea durante la noche y su duración. Una única PSG alterada es suficiente para el diagnóstico de confirmación o exclusión de SAOS. Además, permite establecer la gravedad y monitorizar también la respuesta al tratamiento.

Cómo solucionar la apnea del sueño en los niños

La mayoría de los niños con SAOS responden al tratamiento. La amigdalectomía (extirpación de las amígdalas) es la primera elección. La adenoidectomía (extirpar las adenoides) por sí sola no suele ser tan efectiva, por lo que suelen quitarse solo amígdalas, o amígdalas + adenoides. Esta es una intervención sencilla en la que a veces el niño no requiere pasar la noche en el hospital.

En los últimos años se están haciendo cada vez más intervenciones menos invasivas, con láser, en las que no se retira completamente todo el tejido, sino que se hace una resección parcial, para conservar el mínimo tejido que mantenga su función defensiva. El postoperatorio no suele revestir complicaciones.

Exploración de las amígdalas

La ventilación no invasiva mediante aparatos domiciliarios que ayudan a respirar al niño (CPAP) está indicada en niños con SAOS que no se resuelve tras realizar una intervención quirúrgica, en casos graves que están esperando la intervención, o bien en aquellos casos en los que la cirugía está contraindicada, aunque estos son los menos frecuentes.

Creado: 16 de diciembre de 2020

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD