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Problemas de audición en el bebé
Los problemas de audición en bebés y niños pequeños preocupan a los padres, a los que les cuesta detectar que su hijo no oye bien. Te explicamos cómo comprobarlo, y las mejores soluciones a la hipoacusia infantil.
Escrito por Adrián Cordellat, Periodista especializado en maternidad, educación y salud

Pruebas para confirmar los problemas auditivos en la infancia

Prueba para confirmar un problema de audición en el bebé

En el caso de que sospechemos que nuestro hijo no oye bien, porque hayamos detectado alguno de los síntomas que alertan de que pueda tener algún problema auditivo, lo ideal es acudir al especialista. Una vez en la consulta del otorrinolaringólogo, y tras la pertinente exploración física completa, el experto realizará al niño una serie de pruebas auditivas, que se dividen en dos tipos, objetivas y subjetivas:

  • Las objetivas son aquellas que “no requieren la colaboración del niño, y que incluso pueden realizarse con el niño dormido o anestesiado”, según explica el otorrinolaringólogo Juan Royo López, moderador de la comunidad “Viviendo el Sonido” de GAES. Sus resultados son 100% fiables y se llevan a cabo en hospitales o consultas de otorrinolaringología. Entre ellas estarían las otoemisiones acústicas (OEA) y los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC), de las que hemos hablando en el apartado anterior, porque son las pruebas utilizadas para el cribado neonatal.

    A ellas habría que unir los potenciales de estado estable (PEAee), que buscan, a partir de un sonido o estímulo acústico repetitivo enviado a través de unos cascos, obtener una respuesta cerebral del niño dormido; y la timpanometría, que evalúa la respuesta del oído a los sonidos y a la presión del aire.

  • Las subjetivas, por su parte, se pueden realizar en centros auditivos especializados, requieren la colaboración del niño, y varían en su tipología en función de la edad del menor: en los más pequeños se hace audiometría por observación de la conducta, que busca detectar respuestas involuntarias del bebé (0-5 meses) al sonido.

    En niños más mayorcitos se puede realizar audiometría con refuerzo visual (en la que el bebé, o niño de entre seis meses y tres años tiene que encontrar el origen del sonido que escucha); y en los más mayores audiometría tonal (con tonos puros, para niños de entre dos y tres años que no toleran ponerse los cascos), o verbal (con palabras bisílabas infantiles, que evalúa la capacidad del pequeño para oír y comprender el lenguaje.

Actualizado: 28 de Noviembre de 2018

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